Un extenso allanamiento en una quinta del este de Caracas reveló los horrores a los que eran sometidos tres abuelos que eran torturados, abusados sexualmente y sometidos a humillaciones.

Fuente: Panorama

 “Había basura, ratas, insectos... Los cuartuchos eran subarrendados a prostitutas... Entraban niños. Un delincuente la usaba como guarida”, dijeron funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). 

 “El operativo lleva tres días en la quinta San José”, escribió la periodista Maryorin Méndez en Twitter. “Lo realizan la Policía Nacional Bolivariana (PNB), el Ministerio Público y un tribunal”, agregó.

El reporte de medios de la capital de la República da cuenta de que “todo se descubrió por la ejecución de un desalojo. Cuando llegaron los funcionarios judiciales se percataron de que una mujer gritaba: ¡Aquí me han violado, auxilio!”.

Ese grito generó que se pidiera una comisión policial adicional y que se revisara la casa. Méndez explicó que “hay  cinco detenidos, entre ellos un hombre, de apellido Betancourt, quien estaba a cargo de los arrendamientos en el lugar, que fue detenido por la PNB”. 

En la casa, informaron los funcionarios, “se realizaban actos de santería y prostitución”. 

Se trata de una quinta de nueve habitaciones que fueron subdivididas, y crearon una suerte de calabozos, de uno por dos metros. En tres de esas unidades estaban igual número de abuelos.

“Una de las abuelas tenía laceraciones en sus zonas íntimas. Estaba completamente desnuda en uno de los ‘cubículos, sin luz, sin iluminación natural, sin agua”, agregaron los medios nacionales. 

 En la casa, además de los abusos, encontraron a un hombre “con una herida de bala en una pierna, quien está solicitado por tribunales. Utilizaba la residencia como guarida”, se conoció. 

“En esa casa pasaba de todo... Cualquier clase de vicios. Ellos trataban de vender la idea de que era un geriátrico. Pero, ahí no había médicos, no había personal de enfermería... Uno pasaba por allí y salía mal olor. Esos tres abuelos eran como la excusa, una pantalla”, comentó un vecino. 

Agregó que “ahí no se vivía... Ahí se sufría. Incluso se supo que ahí vivió una abuela a quien le cobraban la pensión en el banco. La policía ha encontrado de todo”, agregó, sorprendido. 

La inspección a la casa inició el viernes y hasta ayer (Miércoles) en la mañana se mantenían en el sitio comisiones policiales.

 De la quinta San José “habían sido desalojadas las monjas de El Buen Pastor, quienes llevan dos décadas de lío judicial con un arrendatario. Podría ser devuelta a esa organización religiosa”, comentaron fuentes. 

Las comisiones policiales ubican a los familiares de los abuelos que vivían en la vivienda en pésimas condiciones, mientras continúa la investigación con los cinco detenidos.

Buscan desmantelar la red, verificar si existen más implicados con los maltratos. Mientras, los abuelos fueron trasladados a un centro de salud donde son chequeados y atendidos. 

“Es una cosa espantosa. Bajo un puente se está mejor”, agregó el impactado vecino.



  Fotos cortesía: @maryorinmendez