*En 1993 se hizo campeón del mundo al vencer en su tierra al campeón surcoreano. En su trayectoria profesional ganó 41 veces. No escapó a los designios económicos que como una leyenda negra persigue a los boxeadores

AGENCIA DE NOTICIAS / 

Eloy Rojas, ex campeón mundial peso pluma, tiene 36 años ligado al boxeo, de los cuales 24 sobre el ring como profesional y amateur y doce como entrenador.
Su recorrido sobre el cuadrilátero queda resumido en 41 combates ganados, cinco perdidas y dos empates. La más importante, invoca rápidamente una tarde al borde del ring del gimnasio Manuel Mota de Los Teques, fue cuando gano el título mundial en Corea del Sur al anfitrión Yung Kiun Park.

-¿Cuál fue la decisión clave de esa victoria?

-Bueno, por supuesto que la preparación, la dedicación  y el talento explotado a través de mis entrenadores y mis preparadores

-Indudablemente que  la mayor satisfacción que yo he tenido es precisamente esa pelea porque ese peleador a quien le quité el título, me había ganado a mí dos años antes, en el 91.
Sacando cuentas: ganó el título en 1993 luego de que perdiera con el surcoreano en el 91. Dos años después de hacerse campeón, Rojas hace una tercera pelea con Yung Kiun Park y retiene la faja por quinta vez.

Y entonces una curiosidad  derivada de una pregunta: Rojas y su rival surcoreano bailaron sobre el ring a lo largo de 36 round y ninguno se fue a la lona nunca.
El ex campeón venezolano sigue evocando aquel episodio victorioso e inolvidable de 1993.

-¿Le ganaste por decisión abierta o compartida?

-La decisión dentro del ring fue abierta, sin embargo la decisión de los jueces fue dividida.

-¿El round decisivo?
-Todos. Ahora, indudablemente los dos últimos round decidieron porque tuvo cierta impresión a mi favor que decidió el triunfo.

-¿Pensaste que podías noquearlo?
-Sí, sí, totalmente, desde la primera pelea. Sin embargo, a pesar de que peleamos durante 36 rounds en tres peleas, nunca llegué a tumbarlo y él a mí tampoco. Los orientales, los chinos, los japoneses, son de poca musculatura, son muy lisos muscularmente hablando, pero qué fuerte son, y la mentalidad. Aunque no demuestren mucho músculo son muy fuertes.

Es leyenda que en los países asiáticos hay que “matar literalmente hablando para poder ganar. Sin embargo, las autoridades a nivel mundial han buscado la manera de que esto se vaya revirtiendo y de hecho se ha logrado, porque ya podemos ver peleadores de otros países que ganan por decisión en esos países orientales”, reflexiona Rojas.

NO EXISTIA EL AÑO SABÁTICO
Las andanzas con los puños de Eloy Rojas en el boxeo aficionado fue brevísima, pero suficiente para dejar su impronta: en 1985 batió al cubano Jorge Alvarado en la final del torneo Batalla de Carabobo. “Fue una decisión sumamente clara”, asegura.

-Yo hice apenas tres competencias internacionales (de aficionado), porque mi sueño era ser campeón mundial de boxeo. De hecho no quise hacer el ciclo olímpico a pesar de que me hicieron ofertas para que me quedara en el amateur. No me equivoqué en la decisión de haber saltado al boxeo profesional

-¿Te costó retirarte del profesional o también supiste tomar una buena decisión?
-En retrospectiva, creo que fue acertada. Sin embargo… no existía la figura de campeón interino en aquel momento, te estoy hablando del año 96. Ahora existe la figura del campeón interino. ¿Qué significa eso?, que yo hubiese podido agarrar como un año sabático, pude haber dicho a la AMB que yo iba a descansar un año.

-Te obligaban a pelear y si no peleabas te despojaban del título. Eso apuró mi decisión de retirarme. Y bueno, yo tenía un negocito de línea blanca, una importadora, que a la postre me trajo problemas legales y como consecuencia el desfalco de mi fortuna, de lo que me gané durante muchos años.


RECUADRO

DINERO GANADO A PUÑO SE ESFUMA
Del dinero ganado Eloy Rojas se asoció con dos personas en una empresa exportadora de línea blanca y perdió este combate de manera fulminante.

¿Te estafaron?
-Totalmente

-Estas historias que se repiten con los boxeadores…
-Sí… Mira, yo no sé, hay un libro de un autor mexicano y habla de la maldición del dinero ganado  sobre el ring, de la manera violenta como uno se lo gana. No sé qué misterio hay ahí, pero la regla general ha sido esa…
-
Mike Tyson fue igualito…
-Y la cantidad de dinero que se ganó Tyson hay que verla la cara, es como gastar un millón durante un año.

RECUADRO
EL DIOS ALI
-Cuando eras campeón, ¿en qué boxeador te orientabas?
-Sugar Ray Leonard y Mohamed Alí

-¿Viste la pelea Sugar contra Mano e’ Piedra?
-A mí me gustaba mucho el estilo de Sugar Ray Leonard, lo aguerrido de Durán y su figura que nos representaba como latinoamericanos
-Y Mohamed Alí que es lo más grande. De hecho lo conocí y tengo fotos con él en Nueva York y Los Ángeles.

-Si alguien ha representado y ha sido un ícono, o una especie de Dios en el boxeo, ha sido ese señor. De hecho, cuando ese señor se acercaba al recinto en el que uno estuviera, se te erizaba la piel. Lo que imantaba y transmitía. Es increíble desde el punto de vista espiritual lo que te transmitía.

-¿Norton y Foreman en El Poliedro?
-Foreman se dice que ha sido el peso pesado más bestial que se ha montado alguna vez en un ring, porque lo levantó del piso (a Norton), y a Frazier.

RECUADRO
ORGANIAN ZAMAN

En su trayectoria relativamente corta Rojas se paseó por todos los escenarios. Hasta peleó con un ruso en Cuba, nada menos que en el Córdova Cardín, un mítico ring de boxeo de América Latina.
Guanteó contra Organian Zaman, a quien le dio un paseo, asegura, aunque los jueves le desconocieron esta victoria 4x1.

-Le gané fácilmente, sin embargo le levantaron la mano a él. No sé dónde estará, me imagino que vivirá. Y saludos por si algún día llega a leer la entrevista-, se ríe Eloy Rojas al tiempo que se despide para ir al encuentro de los venideros campeones.