Los Rastrojos y la salud en Mérida

Freddy Zaarichta


Al parecer la presencia de la banda delictiva de ‘Los Rastrojos’ en la ciudad Mérida es un hecho consumado, apoyado por los sectores de la oposición que hacen vida política y en especial en la Gobernación de esa entidad. Los señores de la gobernación tratan de tapar sus fallas, en específicamente en el campo de la salud con falsas denuncias hechas por un pelele que ni recuerdo el nombre, que dice ser director de Corposalud Mérida; caballero o peón del señor Ramón Guevara, que a su vez, este último, y para nadie es un secreto ante evidencias de reuniones, es apoyado por la banda Los Rastrojos.

Estos entes gubernamentales regionales reciben millones y millones de bolívares del Gobierno Nacional para el funcionamiento del sistema de salud estadal, respectivamente al Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (IAHULA). Resulta que esos fondos nadie sabe dónde van a parar y se dedican día a día, con el apoyo de mercenarios de la información, a atacar a las instituciones que le prestan un valioso apoyo de manera responsable.

Tal y como es el caso reciente, del susodicho ‘director quincenario’ de esta corporación de salud andina, quien de manera tarambana y cumpliendo como muchacho de mandado de los sectores de ultraderecha merideña, comandado por Ramón Guevara y William Dávila Barrios, lanzó unas acusaciones gravísimas en contra de la dirección de Mercal, en la entrega de carne como producto en estado descomposición. Denuncia falsa y de fondo encubierto, publicada después de una semana de haberse realizado la entrega, además de extemporánea para los efectos informativos, utiliza un ‘periodismo rastrojero’.

Empero, no se atreven a declarar que la empresa Mercal les ha suministrado toneladas y toneladas de alimentos durante meses, alimentos que debieron haber asumido ellos, como corresponde por las partidas millonarias que les llega del Gobierno Nacional para cubrir estos gastos por conceptos de funcionamiento.

Definitivamente esta olla montada por el Gobernador Ramon Guevara y la banda de Los Rastrojos, es para tapar la desidia, el descomunal desorden y la negligencia existente en el sistema de salud merideño; pero fundamentalmente, como objetivo final de estos fariseos, es desviar la investigación que está en curso en la ANC y CLEMB, contra el citado gobernante por sus relaciones con dicha banda de paramilitares colombiana. Y el pelele que hizo la denuncia debe buscar como cuadrar las cuentas, porque también será investigado a fondo por los organismos de competencia en la materia.

Una preguntica final señor gobernador, por no dejar, ¿Cuántos colombianos, que llegan a Mérida de forma extraña, hacen uso del IHAULA?