Hombres y mujeres fueron aprehendidos por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, delegación municipal Ureña, en momentos que desarrollaban labores de filmación pornográfica en una vivienda ubicada en el barrio San Isidro, donde se presentaron los detectives luego de recibir información confidencial sobre la supuesta utilización de menores de edad en películas de alto contenido erótico y detectaron una serie de situaciones ilegales, incluyendo la retención, en contra de su voluntad, de personas contratadas para trabajar, en lo que pensaron eran otras actividades, diferentes a la elaboración de material pornográfico que sería vendido en el exterior en moneda extranjera.

El comisario general Wílmer Uribe Guerrero, director del Cicpc Táchira, informó detalles sobre una cadena de sórdidos hechos que estaban ocurriendo en el interior de una vivienda ubicada en la calle 2 del referido sector, próximo a la frontera con Colombia. En el lugar se presentaron los detectives en horas de la madrugada del pasado 10 de junio, bajo el mando del también comisario Héctor Gámez Carrero, y lograron rescatar a varias mujeres que eran obligadas a permanecer en el lugar, sin ningún tipo de contacto con el exterior, prácticamente secuestradas.

El jefe policial dijo que fue mediante llamada telefónica recibida en el Cicpc de Ureña, por parte de una persona de sexo femenino que rehusó identificarse, que los funcionarios supieron lo que estaba ocurriendo en la vivienda del barrio San Isidro, donde un grupo de personas, desde hace semanas, realizaba filmaciones de tipo pornográfico, en algunos casos utilizando menores de edad, y que algunas de ellas estaban retenidas contra su voluntad.