"Me parece excesivo decir que la pandemia es lo más importante: hay muchas otras cosas que lo son más", comenta el jesuita y sociólogo español José María Rodríguez Olaizola en 'Entrevista', de RT. ¿Dónde está Dios en estos tiempos difíciles? ¿Cómo sanar la sensación de culpa cuando uno no puede despedirse de sus seres queridos? ¿En qué consiste la tiranía del estar bien y ser feliz? ¿Por qué los medios tienden a informar a base de 'hashtags'?

El jesuita, sociólogo y escritor español, José María Rodríguez Olaizola, reflexiona sobre la posición que ocupa la religión en este momento de crisis mundial.

Por un lado, cree que dios "está en el amor, que ha salido muy a primer plano" durante esta pandemia, porque "la gente le ha dado la vuelta a muchas prioridades, dándose cuenta de que, importantes, son muy pocas cosas".

También opina que dios "está en las preguntas que nos hacemos ante la muerte, que al pasar tan a primer plano, despierta de golpe preguntas por el sentido, por la trascendencia, por si esto va o no va a algún lugar".

Y por último, este jesuita sostiene que también se encuentra "en la parte de la gente que sirve y en la parte de la gente que sufre", y apunta que "hay un sufrimiento inocente que no tiene mucho sentido y dios está siempre de parte de las víctimas, como invitando a que las cosas no se queden así".
La utilización del sufrimiento

Rodríguez Olaizola afirma que hay que "ser muy consciente de la cantidad de sufrimiento que hay detrás de cada una de estas historias" que se han producido durante la pandemia, con el desempleo o la pobreza de telón de fondo, y avisa de que ese sufrimiento puede llegar acompañado con "la tentación de convertirlo en munición para el eterno enfrentamiento dialéctico de nuestra sociedad".

"Al final es utilizar a las víctimas o a quien sufre al servicio de otros intereses", critica este jesuita, que cree que "lo primero es tratar de ser conscientes de lo mal que lo está pasando mucha gente" y, a partir de ese punto, preguntarse: "¿cómo puedo ayudar yo?" y "¿qué le debería pedir a quienes tienen que tomar responsabilidades?".


"Los mensajes simples tienden a perder matices, irse a los extremos y a ser mucho más pasionales"

En cualquier caso, defiende la necesidad de tomarse el sufrimiento como un problema serio y preguntarse qué parte se puede solucionar, porque "también hay una parte del sufrimiento que no tiene más solución que el duelo; por ejemplo, ante la muerte no se puede pasar página rápido", resume.
La polarización social

Rodríguez Olaizola opina que aunque nos encontramos en una situación tan extraña, "porque ninguno nos imaginábamos vernos en medio de una pandemia", la polarización que se observa ahora en la sociedad no es nueva.

Sostiene que es una dinámica que se viene alentando en los últimos años y que está muy relacionada con los medios de comunicación y las redes sociales, porque "simplifican mucho los mensajes y los mensajes simples tienden a perder matices, irse a los extremos y a ser mucho más pasionales". Por ello, este jesuita apuesta por crear espacios para "reflexionar, compartir ideas y no reaccionar inmediatamente".


"La tiranía de estar bien, de ser feliz, de pasar página rápida, creo que es una trampa muy perjudicial para la gente"

Otro elemento que Rodríguez Olaizola destaca como contribuyente a la polarización es el maniqueísmo, "en el cual unos son muy buenos y otros son muy malos", y opina que "la realidad es que, en general, la gente persigue aquello en lo que cree, con sus motivos, y hay que intentar entenderlos para que haya diálogos posibles".
"Permiso para estar mal"

"La tiranía de estar bien, de ser feliz, de pasar página rápida, creo que es una trampa muy perjudicial para la gente", apunta el escritor y sociólogo. La trampa se encuentra, para este jesuita, en "el discurso que identifica que si estás mal es que algo falla, que algo estás haciendo mal".

Así, cuando hay personas que han perdido a un ser querido, que tienen miedo e incertidumbre, además la sociedad les carga "con el imperativo de que tienen que pasar página rápido". De este modo, Rodríguez Olaizola ve fundamental el "darse permiso para estar mal, que no quiere decir quedarse atascado en situaciones depresivas".

RT