¿Crisis Esclavizante O Negocio Redondo?
Por: Deisy Viana

#DéjameContarte que:  


"se disparó otra vez el dólar" es la frase que rutinariamente se repite día a día y en horarios específicos, afectando el mover económico y por ende, el social; de forma ilógica ajustan los precios de productos y servicios pero al disminuir la valorización de dicha moneda los costos se mantienen a la espera del próximo incremento. Surge imperiosamente la necesidad de interpretar la psicología de las masas, conocer por qué la conducta especulativa que mueve el comercio es capaz hasta de desvalorizar las divisas norteamericanas, situación que ha sido asumida por la mayoría como la normalidad de la cotidianidad, siendo este ejercicio repetitivo diariamente junto a la manipulación de las conciencias que poco a poco han ido enfriando su sentido común de la lógica y la razón que deberían sustentar los valores éticos y morales de seres humanos con las mismas necesidades.
Resulta increíble escuchar a un niño pedir de regalo navideño 100 dólares, o transacciones de cambio en las que "te vendo 5 $ y me lo pagas en 6$" "cuesta 4$ pero como no hay billete de 1$ entonces te lo dejo en 5$"; y así, un sinfín de episodios que trauman a cualquiera.

Estamos en presencia de cambios sociales emergentes en todos los ámbitos producto de la transculturización económica más despiadada que jamás vivida; la cual ha permitido que de manera resiliente muchos se reinventen descubriendo nuevas facultades y talentos para obtener ingresos, mientras que otros se enriquecen desmedidamente producto de la especulación descarada y los demás son divididos entre los que esperan a que las cosas cambien solas algún día o que retroceda el tiempo para volver al pasado o simplemente dejar todo en las manos que mueven los hilos invisibles de la política.
Por esto, es importante saber que de acuerdo con las palabras con las que alimentes tu mente, será tu nivel de fe para accionar, a fin de que este nuevo sistema no te arrastre y en consecuencia tu calidad de vida no resulte afectada de forma negativa.

Ante este panorama, es necesario acomodar "las creencias correctas" en tu mente y de acuerdo con ellas equilibrar tus emociones para calibrar las acciones necesarias para emprender en función de los dones que te pertenecen y que aún desconoces, buscar las oportunidades.

Tu atmósfera interior, tu salud, no dependen de los gases ni de las emanaciones tóxicas del acontecer del mundo exterior, sino de tus pensamientos, de tus creencias y convicciones. Da tristeza ver cómo la gente se queja de todo lo que le falta; es como un hambre que nunca se sacia, pasa el tiempo y se quieren llenar de cosas que le restan espacio a lo que verdaderamente vale, ser mejores personas, construir recuerdos bonitos, fortalecer lazos irrompibles de amor con los seres queridos. Se les va la vida, y al final, abren sus brazos y no pueden arropar todo lo material que les robó el tiempo y las fuerzas solo por caer en la trampa de la crisis.

Es tiempo de explorar las motivaciones propias e indagar el porqué de las ajenas; como por ejemplo, ¿a qué se debió la apatía de los abstencionistas a votar? porque más allá de votos no realizados, fueron decisiones tomadas por personas negadas a decidir por una tendencia política u otra; lo que significa que el sector opositor no debe atribuirse la suma de este porcentaje, en vista de que existía la opción de elegir en contra. Un hallazgo social digno de análisis profundo para detectar errores y corregirlos cada quien desde su espacio. Entonces, ¡vamos juntos a ponerle el cascabel al gato! y liberarnos de la crisis esclavizante que probablemente le tranque el negocio redondo a los verdugos de la economía.