El Ayuntamiento de Madrid ha solicitado formalmente este jueves al Gobierno de España que la ciudad sea declarada zona catastrófica, debido a los daños ocasionados por la intensa nevada caída sobre la capital española el pasado fin de semana. La iniciativa tiene lugar entre numerosas críticas de la ciudadanía y de la oposición política a las autoridades locales, por el estado de parálisis en el que se encuentra la capital española cinco días después de la acumulación de nieve.

El consistorio madrileño cifra el volumen de pérdidas económicas en 1.398 millones de euros, tras una junta de gobierno en la que se ha analizado el alcance de los daños sufridos. De ellos, la mayor parte –unos 998 millones– corresponderían a la falta de ingresos en los negocios hosteleros, por la paralización de su actividad.

Tras la junta de gobierno en la que se ha aprobado este balance, el alcalde de la ciudad, el conservador José Luis Martínez-Almeida, ha anunciado que la solicitud ya ha sido cursada "al Gobierno de la nación", una petición que considera "viable" desde el punto de vista jurídico. 

En un video difundido este miércoles en el perfil de Twitter de Almeida, el edil explicó que la solicitud de Madrid obedece a la necesidad de agilizar el trámite de las indemnizaciones para las personas afectadas, a reparar los perjuicios económicos derivados del cese de la actividad comercial y a compensar los gastos sufridos por el Ayuntamiento de Madrid para hacer frente a "los daños tremendos" en "diversas infraestructuras".

Hasta el momento, dos partidos de la oposición, el PSOE y Más Madrid, ya han anunciado que apoyan la petición, pero reprochan a la alcaldía de la ciudad el estado en el que se encuentran aún sus espacios públicos.

La declaración de una demarcación territorial como zona catastrófica (lo que ahora en España se denomina exactamente Zona de Especial Emergencia) facilita la concesión, por parte del Estado, de determinadas ayudas directas, tanto a particulares damnificados como a empresas, industrias o administraciones afectadas. La medida también puede incluir líneas de crédito subvencionadas o exención del pago de ciertos impuestos. 
Una ciudad aún semiparalizada

Según datos del ayuntamiento capitalino, actualmente trabajan en Madrid unos 8.000 operarios para retirar las aproximadamente 1.250 toneladas de nieve que cayeron sobre la ciudad, en lo que el alcalde ha calificado en repetidas ocasiones como un 'tsunami de nieve'.

"Queda mucho para que la ciudad vuelva a la normalidad", admitió el regidor madrileño, que defendió no obstante la gestión de los servicios municipales, anunciando que "ya hay 1.700 calles abiertas y otras 2.000 parcialmente", además de 750 kilómetros de vía peatonal rehabilitada.

Esa misma gestión ha sido, sin embargo, ha resultado decepcionante para muchos vecinos de Madrid, que han lamentado, por ejemplo, "la absoluta incompetencia de quienes en cinco días no han sido capaces ni de dar acceso a las calles principales". 

Otro de los servicios esenciales paralizados por la nevada en Madrid ha sido el de la retirada y gestión de los residuos. Aunque el alcalde sugiere que la actividad en este sector comienza a reactivarse al afirmar que "anoche se recogieron 1.100 toneladas de basura", las quejas de los ciudadanos madrileños y de los partidos de la oposición municipal arrecian en las redes sociales. 

La caída de ramas y árboles debido al peso de la nieve también ha complicado la situación urbana en Madrid. Para paliar estos desperfectos, desde este jueves unas 1.1000 personas revisarán el estado de los más de 1,7 millones de árboles que hay en la ciudad, dando especial prioridad a los 800.000 que están ubicados en las calles.

RT

David Romero