Ambición: Bestia Insaciable 

Deisy Viana 
#DéjameContarte 


La historia de un niño que, siempre tuvo un afecto especial por los animales hasta que un día se encontró un huevo en el patio de su casa; con mucho cuidado lo tomó y lo calentó esperando el tiempo en que naciera esa criatura que deseaba salvar a través de sus cuidados. 

Así llegó el día en que el cascarón comenzó a romperse poco a poco y para su sorpresa del huevo salió una pequeña e inofensiva serpiente pitón, indefensa y juguetona. De inmediato se encariñó con ella, le hizo un espacio en una amplia pecera de vidrio y comenzó a cuidarla, le proveía de algunos insectos para alimentarla que luego pasaron a ser ratones y gallinas. Había una relación tan estrecha con aquella exótica mascota que cada vez que salía a las calles con ella rodeando su cuello llamaba la atención de todos. 

Un día entró a una tienda para animales y el veterinario le sugirió que ese animal debía ser liberado en su hábitat natural para proteger su especie e integrar de manera natural la cadena alimenticia a través de la caza, porque esa era su naturaleza original. Sin embargo, los consejos no fueron escuchados y el tiempo siguió transcurriendo, ya la serpiente era un animal adulto que medía seis metros de largo con un peso de diez kilos que ya vivía a sus anchas en la casa de su amo protector. 

Hasta que de repente la serpiente dejó de consumir los alimentos que le eran suministrados habitualmente, transcurrían los días y nada que comía; entonces el amo recordó los consejos del veterinario y decidió con mucha tristeza llevarla a una zona verde cercana a su casa, allí dejó a la serpiente sobreprotegida que había olvidado su naturaleza acostumbrándose a recibir sus alimentos sin ningún esfuerzo y que ahora le eran insuficientes. No transcurrió una semana para que todos se enteraran a través de las noticias que un hombre había sido tragado por su propia mascota. 

Así sucede en todos los ámbitos de la vida, cada uno cosecha lo que siembra, resulta paradójico en esta oportunidad la llamada "potencia mundial" no supo a qué potencia llamar para que le aplicaran una intervención además de las medidas sancionatorias por el "bien de sus conciudadanos", recibieron una probada de lo que durante la historia han promovido a través de sus mensajes a favor de los climas violentos que guardan tras telones el flujo de inmensurables transacciones económicas para ciertos grupos pero que genera grandes males a la sociedad, todos movidos por la ambición en todas sus formas. 

Por eso es necesario reconocer qué valores se han fortalecido y cómo hemos aprendido a crecer de manera resiliente en medio de tanta adversidad en un sistema político, social y económico influenciado por quienes dicen saber lo que nos conviene; este aprendizaje consiente es digno de continuar ejercitándolo, pero no de manera intempestiva, sino planificada y con conciencia, siendo realistas y principalmente optimistas, practicando valores, estableciendo metas alcanzables, olvidándonos del pensamiento todo o nada, aceptando y superando las recaídas. 

También es necesario evaluar cuál ha sido la posición ante la influencia de quienes no pueden resolver sus propias deficiencias, con qué alimentas los pensamientos, determinar de qué manera nos hicimos partícipes en complicidad ante un complejo sistema que cada día se parece más a un abismo sin salida que lo consume todo, cómo nuestras quejas y antivalores influyeron en nuestras decisiones. 

Es necesario sincerarnos para determinar qué tan positivo ha sido alimentar este monstruo insaciable que gobierna nuestra praxis de la cotidianidad y que ahora ha demostrado estar fuera de control.