Según el portal de ecoceutics, el árbol de eucalipto es originario de Australia, y presenta alrededor de 700 especies en todo el mundo. Es de hoja perenne y puede alcanzar los 60 metros de altura. Su variedad más común es el eucalipto azul y su nombre científico es eucalyptus globulus.

Ecoceutics afirma que los aceites esenciales del eucalipto se utilizan en diferentes ámbitos para obtener provecho de sus propiedades para la salud. Los usos del Eucalipto como planta medicinal se conocen desde el siglo XVII.

Según el blog DosFarmas, las propiedades y beneficios del eucalipto son las siguientes

1. Alivia resfriados y afecciones respiratorias.

2. Uso como antiséptico y desinfectante ante procesos virales.

3. Ayuda a descongestionar los pulmones.

4. Ayuda a combatir el reuma.

5. Eficaz en los enjuagues bucales.

6. Permite la desinfección de heridas.

7. Estimula el funcionamiento del sistema inmune.

Infusión de eucalipto

Ingredientes

3 hojas eucalipto.

1 cucharada sopera miel, miel de caña de azúcar o de azúcar moreno integral.

400 ML de agua.

Pasos

1. Colocar las tres hojas en un cazo, añadir el agua. Llevar a ebullición el agua. Dejar que hierva 5 minutos.

2. Dejar reposar con el fuego apagado de 15 a 20 minutos.

3. Colar la infusión. Añadir nuestro endulzante favorito, nunca utilicemos azúcar refinado.

4. Una vez añadido nuestro endulzante favorito, solo nos queda tomarnos un tazón de salud.

Los vapores de eucalipto son beneficiosos tanto para las afecciones respiratorias, como para las afecciones urinarias. En el caso de las enfermedades respiratorias, consiste en inhalar el vapor de eucalipto y así poder obtener el alivio deseado. Para mayor eficacia, conviene realizar dos sesiones de vahos de eucalipto al día.

¿Cómo hacer los vapores de Eucalipto?

1. Prepara el agua con eucalipto: calienta al fuego una olla con 3-5 l de agua y añade la planta eucalipto.

2. Colócate bien: Siéntate enfrente de un recipiente con el agua caliente y cubre la cabeza, el cuello y pecho descubierto con una toalla o una sábana. Pasa por encima de la cabeza una manta de lana.

3. Inhala los vahos: Destapa poco a poco la olla y respira por la nariz y la boca.

4. Que no se escape todo el vapor. Debes cerrar la toalla o sábana y la manta para que no se escape el vapor, pero debes ir con cuidado: si ajustas demasiado las sábanas podrías quemarte.

5. Nota cómo responde el cuerpo. El efecto de los vahos de eucalipto es prácticamente instantáneo. A los pocos segundos de empezar a inhalar el vapor, notarás cómo se produce sudoración se producirá a los pocos segundos de empezar a inhalar el vapor.

6. Crea contraste. Tras el baño de vapor, conviene realizar fricción de agua fría de toda la zona húmeda para crear contraste.