¿ANONIMATO O COBARDÍA?

#DéjameContarte que el que tiene rabo de paja usa un seudónimo...

¡Vaya libertad de pensamiento y expresión! Útil para criticar de manera destructiva e insultar públicamente a los demás por pensar diferente, no ser parte de las tendencias o para impartir psicoterror.

Se valen de un pseudónimo o nombre falso para sacar a la luz la verdadera personalidad que los identifica, lo que de verdad son, la toxicidad de sus almas, eso pudiera traducirse en un acto de cobardía.

El uso de un pseudónimo o del anonimato en las redes sociales también es una manera de "esconderse" para llevar a cabo comportamientos con connotaciones negativas y destructivas (trolling, insultos, difamación, amenazas, otros) aunque se quiera aparentar lo contrario.

Muchas de esas personas que se ocultan tras "su derecho al anonimato" lo hacen para violentar el derecho de los demás con sus señalamientos, juicios de valor y campaña de desprestigio; se sienten valientes de decir tras un pseudónimo lo que no se atreven mostrando sus rostros e identidad real y eso no tiene otro nombre que cobardía, de esta manera viven una vida de doble moral; y mientras posean esa autoestima débil al no sentirse capaces de soportar la confrontación, el DERECHO a RÉPLICA, mientras sigan protegiendo los beneficios que perderían si se expresaran libremente con nombre y apellido, seguirán escondidos detrás de los traumas y complejos que les mantiene encerrados en el clóset de su mediocridad.

Por eso es que para gozar de AUTORIDAD MORAL y poder meterse a la candela dando la cara sin miedo a quemarse, hacen falta esos valores que mucha gente hace rato dejó de practicar: decencia respeto e integridad.

Las opiniones de la gente sin nombre propio y sin rostro son como el cacareo de las gallinas, solo ruido.

Escrito está "huye el impío sin que nadie lo persiga..."

¡Ah! ¡Perdón! Olvidamos que estamos en año electoral.