Son muchas las técnicas a nuestra disposición para ayudarnos a intentar superar o, por lo menos sobrellevar, trastornos de salud mental y el estrés.

Pero el método que te vamos a presentar hoy es algo que para muchos aumentaría el nivel de adrenalina en el cuerpo hasta niveles muy preocupantes; sobre todo si has visto películas como Buried (Enterrado), un momento mítico de Leslie Nielsen en Creepshow, o Kill Bil Vol. 2.

Para la mayoría, la idea de tumbarse dentro de un ataúd y ver cómo alguien cierra la tapa encima de ellos sería sin duda una de las experiencias más traumáticas, sin embargo un equipo de psicoterapeutas en Shenyang, China emplea esta terapia para tratar problemas psicológicos, sobre todo cuando se trata de pacientes con niveles de estrés muy agudos.

Según el periódico «The Shenyang Evening News», ya son más de 1.000 pacientes los que han experimentado ese simulacro de muerte para renacer como otro y dejar sus problemas dentro del ataúd. Y es que, según los médicos en este centro médico en Shenyang, una de las mejores formas de ayudar a sus pacientes a olvidar todos los problemas que están causando sus ansiedades es hacerles experimentar la muerte para nacer de nuevo y empezar desde cero.

Los pacientes se adentran en una habitación de 5 metros cuadrados, conocida como el «Death Experience Room» (Habitación para experimentar la muerte), apuntan sus «últimas palabras» o últimos deseos, y luego se tumban en un ataúd en el suelo donde los médicos les tapan con un trapo blanco. Para darle un toque más auténtico a la ceremonia, los pacientes/muertos disfrutarán del sonido de música funeraria durante todo el proceso.