Parlamentario del PPT dice que no hay crudo para que las refinerías operen a plenitud

Es presidente de la Sub Comisión de Hidrocarburos de la Asamblea Nacional y revela que se está construyendo una nueva ley petrolera que está a la espera por las decisiones del Ejecutivo Nacional

Por Douglas Bolívar

“Nuestra producción actual está oscilando entre los 800 mil y 900 mil barriles por día. En diciembre de 2021 alcanzamos un pico de producción de un millón 40 mil barriles”, confirma el diputado William Rodríguez, presidente de la Sub Comisión de Hidrocarburos de la Asamblea Nacional de Venezuela.

Rodríguez asigna a la masa laboral de la industria logros decisivos en esta meta, producto de esfuerzos sobrehumanos que han permitido resolver gran parte de los problemas técnicos y de ingeniería.

“Hemos hecho cosas verdaderamente novedosas: convertimos dos mejoradores en el Complejo Químico de Jose (Anzoátegui) en dos refinerías intermedias”, revela.

“Eso es lo que nos permite hoy tener gasolina y tener diésel, porque las sanciones nos han hecho muchísimo daño y los errores que cometimos en lo que fue el plan de desarrollo en PDVSA: abandonamos nuestros campos tradicionales y hoy tenemos nuestras refinerías andando gracias al esfuerzo del presidente Nicolás Maduro, a la nueva junta directiva, a la comisión Alí Rodríguez Araque, de la cual yo formo parte como asesor… pero no tenemos el crudo, porque nuestras refinerías fueron diseñadas por los norteamericanos para crudo medianos y crudo liviano”, lamenta el parlamentario que encabeza una de las facciones que está en disputa por Patria Para Todos (PPT).

         Rodríguez impone que para satisfacer la meta de dos millones de barriles diarios es necesario regresar al lago de Maracaibo. “Es nuestra cuenca natural de crudo liviano, y debemos regresar al norte de Monagas con mucha fuerza”.

         Explica que de las 522 medidas que constituyen el bloqueo de Estados Unidos contra Venezuela, el 90% de esas sanciones fueron diseñadas para impedir que PDVSA pueda acceder a la banca internacional para conseguir recursos.

         “La parte de exploración necesita mucha inversión”.

         Dice que también se depende de la circunstancia producida por la guerra en Ucrania.

         “Evidentemente que cuando Estados Unidos decide tragar grueso y obviar las sanciones que le ha impuesto a Venezuela durante más de cinco años, es claro que para ellos la guerra en Ucrania va a ser de largo aliento, no es una guerra corta que se va a acabar en 90 días”.

         Y por eso miran a Venezuela, asegura Rodríguez.

         “No tanto por el crudo, porque ellos solamente le están comprando  Rusia 170 mil barriles día, que es algo que nosotros en 60 o 90 días, si nos levantan las sanciones, pudiéramos estar suministrándole”.

         “El problema es que ellos le compran a Rusia el 20% de gasolina. Estados Unidos, que tiene más de 35 años que no construye una refinería, tiene un déficit en su capacidad refinadora para atender su propio mercado interno”.

         “Y el único país que tiene infraestructura para suplir eso en forma perentoria es PDVSA, es decir, somos los venezolanos”.

         “Y tienen solo dos opciones: o nos levantan las sanciones por la vía general, permitiéndole a PDVSA movilizar toda su capacidad de ingeniería y toda su capacidad técnica para subir rápidamente a dos millones de barriles diarios, o les amplían las licencias a las empresas norteamericanas como Chevron, que tiene una licencia que solo le permite operar para mantener su infraestructura en Venezuela”.

         Justamente esta es la clave que Rodríguez observa, porque la licencia de Chevron para operar en Venezuela vence en junio y allí entonces se verá qué cartas va a jugar la administración de Biden.

         “En junio debe decidir si le va a dar potestad para invertir en producción, si le va a dar potestad para comercializar el crudo venezolano y si le va a dar potestad para explorar nuevamente”, señala.

 

VARIOS MITOS Y UNA NUEVA LEY DE PETRÓLEO

         -¿En la Sub Comisión de Hidrocarburos se están planteando una reforma de la Ley?

         -No, vamos a hacer una nueva Ley de Hidrocarburos.

         -Iniciamos el año pasado un proceso de consultas que sigue abierto y estamos por abrir un portal web para que la gente pueda enviar, pero ya hemos recibido importantes propuestas. Los trabajadores, a través de la Universidad del Trabajo Jesús Rivero, elevaron una propuesta. Entendemos que la gente de PDVSA tiene una propuesta; la Cámara Petrolera, que agrupa a las empresas privadas que les prestan servicio a la industria petrolera venezolana, ha elevado una propuesta y muchas personalidades e instituciones han tambien hecho propuestas.

         -¿En qué sentido se dirige esa nueva ley?, ¿cuál es el núcleo?, ¿va a permitir que la empresa privada tenga una participación más de mercado, es decir, que pueda vender?

         -Con respecto a eso quiero decir que hay varios mitos. Todo el mundo está diciendo que las empresas internacionales no están viniendo a Venezuela porque quieren una mayor participación accionaria, que quieren tener la mayoría de las acciones… nuestra Ley de Hidrocarburos actual prohíbe eso, aunque la Ley Antibloqueo que aprobó la Asamblea Nacional le permite al Ejecutivo hacer cualquier tipo de acuerdo, incluso por sobre las restricciones que tiene la Ley Hidrocarburos

         -Sin embargo quiero decir responsablemente: hoy ninguna empresa, socio B, que esté en algunas de las 42 asociaciones que tiene PDVSA en las empresas mixtas, ha hecho un planteamiento para decir que ellos quieren mayor participación accionaria.

         De hecho, el parlamentario admite que gran parte del logro de levantar la producción a casi un millón de barriles y de poner a tono el aparato refinador es producto de la participación de las empresas privadas.

         “Es imposible resolver eso sin ese encadenamiento productivo”.

         Pero insiste: “No hay ninguna trasnacional pidiendo tener mayor participación accionaria que Petróleos de Venezuela”.

         William Rodríguez asevera que la consolidación de la nueva Ley de Hidrocarburos espera por el Ejecutivo Nacional, que debe decir qué quiere cambiar, porque considera que hay un parte que es medular: el área impositiva, el de los impuestos y las regalías, de la mayoría accionaria.

         “Hasta ahora el Ejecutivo no ha dicho nada con relación a eso”.

         Rodríguez cree que la Ley en construcción tiene que contemplar a las nuevas organizaciones sociales que están participando en la actividad petrolera.         “Por ejemplo los consejos productivos de los trabajadores. Nosotros estamos convencidos de que la Ley debe tener un capítulo que le de fortaleza a esa organización, que es lo que nos ha permitido levantar la industria petrolera”.

         “Y un elemento que para mí es crucial: que la Ley plasme la nueva visión de desarrollo energético que tenemos en el país, porque la matriz energética en el mundo está cambiando y tenemos que prever lo que puede ser nuestro desarrollo y visión en los próximos 40 y 50 años. Esas son las cosas que pudieran estar en la Ley”.

 

ABRIR UN POZO: ENTRE 4 Y 8 MILLONES DE DÓLARES

         -¿Qué se necesita una vez que Estados Unidos decida levantar sanciones?

         -Fundamentalmente financiamiento, porque nadie aumenta producción sino contrata nuevamente un parque importante de taladros y la operación de los taladros en el mundo es costosa.

         -Abrir un pozo en Venezuela está entre los 4 y 8 millones de dólares, de manera tal que se necesitan muchos recursos para duplicar tu producción, aunque hay partes donde podemos subir la producción aceleradamente, por ejemplo, en el lago de Maracaibo

         -Necesitamos hacer allí un plan audaz de acomodar nuestras estaciones de inyección de gas, reparar nuestros sistemas de bombeo, mejorar ese tejido de tuberías que está en el Lago y hacer de verdad un esfuerzo por incorporar a la empresa privada para esa operación que es compleja.

         Rodríguez sostiene que las empresas mixtas (sujetas a una ley muy flexible, dice) son las que principalmente están presionando a Biden para decirle: bueno, hasta cuándo nos quedamos fuera del negocio petrolero venezolano, que es un negocio operacionalmente seguro.

         “Nuestra producción, desde el punto de vista de costos, es una de las más bajas del continente”.

         -¿Cuál es la situación actual de la Faja del Orinoco?

         -El 50% de la producción de Venezuela es de la Faja. Algunas veces llega al 60 y al 70, pero ahorita es el 50%.

         -Durante una década de la bonanza petrolera metimos muchísimos recursos allí y gran parte de la dificultad tiene que ver con eso, porque abandonamos nuestros campos tradicionales, abandonamos la exploración en nuestros campos tradicionales y hoy lo que hay es un gran mapa de dónde hay crudo en la Faja Petrolífera del Orinoco, pero nuestras refinerías no refinan ese crudo, por eso tenemos esta dificultad ahorita: no tenemos crudo suficiente para poner a operar nuestras refinerías al 80, 90, el 100%.

         Sobre PDVSA afirma que tiene que rediseñar una estrategia de  comercialización mucho más audaz de la que tiene ahora.

-Primero porque las sanciones al petróleo ruso obligan a Rusia a mirar a nuestros principales compradores: India y China. Y en la competencia por ese mercado Rusia tiene ventajas: que está mucho más cerca que nosotros.

         -El esfuerzo que tiene que hacer PDVSA tiene que ir dirigido a conseguir nuevos mercados y nuevos clientes que sean capaces de enfrentarse a las sanciones y el bloqueo.

         -¿Cuál es el futuro del consumo de la gasolina en el país?

         -En el caso de nosotros, como fracción de la rebelión de las bases del PPT, mientras no dignifiquemos el salario de nuestros trabajadores nos vamos a oponer  que se elimine el subsidio a la gasolina. En este país, que es un país petrolero, los venezolanos tenemos derecho a pagar la gasolina subsidiada.

         -¿Qué va a ocurrir con el PPT y la diferencia con Ilenia Medina?

         -En el PPT no está planteado una división sino, en el caso nuestro, una rebelión de las bases. Ilenia debía reestructurar los órganos de dirección, adaptar los estatutos a la Constitución Nacional y recuperar los bienes y técnicamente entró en desacato porque no ha cumplido nada.

         “Vamos a dirimir esta batalla en el TSJ y el CNE porque no puede ser autoproclamada secretaria general. En un año debió hacer la asamblea nacional nuestra y no la hizo.

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