Por Julio Ramos
Foto: Sara Espinoza

GUÁRICO. VALLE DE LA PASCUA.- En horas de la mañana nos enteramos de la fatídica noticia, el día de hoy miércoles 23 del presente mes, dejó de existir a causa de un infarto, nuestra amiga y camarada Celida Salcedo, mujer combatiente de este municipio Leonardo Infante.

Celida, como era conocida por todos los que comulgamos con la causa revolucionaria venia convaleciente y a pesar de los consejos su preocupación seguía allí latente, su vida fue el Geriátrico Alejandro Rodríguez a la cual se desempeñó como Coordinadora allí dejó su huella marcada y su ausencia física.

Celida manifestaba a diario su preocupación por el centenar de abuelos que alberga dicho recinto a que le dedicó los últimos tiempos de sus días, la combatiente Celida, siempre mostraba su preocupación por los olvidados “por sus abuelos” así se refería a ellos con un cariño infinito, esta mujer revolucionaria ha dejado un vacío en este lugar y su presencia será recordada por todos aquellos que compartimos esos espacios tranquilos y acogedores.

La tristeza se cierne sobre la ausencia fisica de esta mujer que dio todo por una causa justa y reivindicatoria de los más débiles, muchas veces angustiada, resolviendo, haciendo malabares para conseguir lo que hiciera falta para los abuelos, sorteando las dificultades, las adversidades que le deparaba el diarismo, un mérito que pocos tiene en esta época de la revolución donde el burocratismo se apodera de muchas instituciones y donde la dejadez y el pesimismo los arropa.

Hoy a muerto físicamente una mujer que acompaño muchas campañas en la revolución al igual que otros, que el día de hoy son recordados fraternalmente, por su constancia y sus luchas, ejemplo de optimismo y coraje de no dejarse vencer ante las dificultades que deparaba la contienda política, al igual que Coraspe, Rafael Rincón, nuestro camarada y amigo del Partido Comunista, Zamora Ron, solo por nombrar algunos.

Hoy el Psuv de infante se encuentra de luto ante esta pérdida irreparable, esperamos que los entes políticos asuman con más preocupación este lugar y que no se descuide la labor encomiable que desempeño nuestra amiga Celida, que dio todo por atender sus responsabilidades más allá de lo posible.