Los trabajadores del campo esperan mayor apoyo del Estado

  Julio Ramos:

Los altos costos no fomenta el cultivo de este rubro


Guárico. VALLE DE LA PASCUA. Voceros de los campesinos de las riberas del Orinoco acudieron a Valle de La Pascua para manifestar ante los medios de comunicación su inquietud y preocupación en cuanto al precio del algodón.
Los productores algodoneros indicaron que de no realizarse una revisión de los actuales precios tendrán que cambiar al rubro de leguminosas y desaparecerá la ya mermada producción. Los campesinos manifestaron su preocupación ya que el precio anunciado por el ejecutivo nacional no cubre las expectativas del trabajador del campo y en nada fomenta la siembra del algodón.
José Elías Gaunipa, trabajador del ramo indicó que el precio fijado por la Empresa de Producción Social, (EPS), de 450 bolívares con dos bonos adicionales al final de cosecha con un precio total de 620 el kilogramo, en nada satisface el arduo trabajo e inversión que realizan los trabajadores en los lapsos de cultivo, prevención de plagas y de cosecha.
“Nos vemos en la necesidad de acudir a los medios de comunicación para exhortar a los representantes del gobierno a que revisen estos precios ya que sembrar una hectárea de algodón ronda en costo un millón de bolívares, cifras astronómica que no puede ser compensada con el costo actual”, dijo.
  • Costos de producción elevados 
Gaunipa dijo que los elevadísimos costos para sembrar este rubro se han elevado enormemente, la limpieza del terreno, la siembra, el control de plagas, costos de insumos para el control de plagas, “un jornal nos cuesta 11 mil bolívares, por qué? Porque pagamos 5 mil bolívares en efectivo además de dos comidas, a un precio de 3 mil bolívares, es decir para contratar 6 personas, (6 jornales diarios), necesitamos invertir la cantidad de más de 66 mil bolívares, incrementándose así casi un millón de bolívares”, señaló.
El vocero manifestó que en la actualidad se encuentran desasistido por parte del Estado, en cuanto a las políticas de incentivar al campesinado con subsidios a este rubro y que la inflación arropa toda inversión que realiza el campesinado, “no hay apoyo, ni incentivo a los productores todo sale del bolsillo del productor, tanto el trasporte fluvial como terrestre, si la empresas del estado aportaran a estos gastos sería muy bueno pero hasta el momento no hay ayuda”, señaló.

  • Altos costos del control de plaga
    Los precios ofertados por la EPS no compensan la inversión

“Un glifosato, que lo comprábamos el año pasado en Bs. 800, en estos momentos tiene un valor de 9.979 bolívares el litro, y presuntamente podría aumentar al doble de éste precio. A estos costos es imposible que sigamos produciendo para apuntalar la producción nacional, es por esto a que le decimos a los representantes del gobierno que para poder sostener e incentivar la producción de algodón mínimo debería pagarse al productor a 2 mil bolívares, el kilo”, declaró.
En la región de Cabruta, en las zonas altas del río Orinoco, a su paso por el estado Guárico, se encuentran enclavados estos trabajadores que por años a realizado la siembra del algodón por referencia del fallecido presidente Hugo Chávez esta área es sumamente privilegiada ya que allí se produce el mejor algodón del mundo, al parecer las políticas implementadas no han satisfecho del todo al campesinado poniendo en riesgo que abandone la siembra del algodón, mermando aun más la producción, por otro lado la importación de la materia prima como telas, de los gigantes textiles, como China y La India, lograron permear al mercado criollo y eso afectó al cultivo del algodón.
  • Cifras preocupantes
El entrevistado indicó que en la zona de Cabruta de 7.000 hectáreas sembradas, en la actualidad no hay ni 1.000, evidenciándose la falla de motivación del agricultor que de seguir así, esta práctica desaparecerá hasta desplazar por completo las plantaciones de algodón. Ya cada día son menos las personas que siembran algodón emigrando a la siembra de leguminosas ya que es más rentable.
Para concluir los voceros de los campesinos indicaron que aunado a esto el pésimo estado de las carreteras en los tramos Arrecife-Cabruta, San Mauricio Mejo, y Buena Vista Las Mercedes se encuentran pésimo, representando esto un problemas para los agricultores de la zona siendo esto un impedimento para el desarrollo de esta importante zona que cuenta con un enorme potencial de desarrollo y fuente acuíferas.