Redacción: Julio Ramos 


Notiexpres24. Guárico. VALLE DE LA PASCUA.- Gracias a la iniciativa de Manuel Celestino Castillo, de 82 años de edad, vecinos se animaron en la reactivación de un antiguo pozo o jagüey que data de la época cuando gobernaba Eleazar López Contreras.

Un encuentro con la historia basada en la necesidad del vital líquido animaron a toda una comunidad a reactivar este molino de viento que tiene más de 70 años perforado en dicho sector y que fue sellado gracias al progreso ya que en el municipio Leonardo Infante en la época de los 50- 60 los lugareños contaban con el agua por tuberías.

La iniciativa de la masiva perforación de estos pozos en todo el estado Guárico fue del general guerrillero Emilio Arévalo Cedeño, quien que luchó en contra de la dictadura de Juan Vicente Gómez Chacón, estado nacido el 24 de junio de 1857- y que murió en Maracay en el año de 1935.

Tras la muerte del dictador en 1937, el presidente Eleazar López Contreras, nombró presidente del estado Guárico, a Emilio Arévalo Cedeño y una de sus políticas reivindicatorias a favor de los agricultores en la entidad fue la instalación de molinos de viento para sacar agua y la apertura de vías de comunicación para facilitar el transporte de la producción agrícola y pecuaria de la región.

Sin intención de adentrarnos en el contexto histórico pero con la salvedad de preservar la historia local podemos decir que Arévalo Cedeño fue quien derrotó en varias oportunidades a las fuerzas gomecistas en contiendas como la de Santa María de Ipire donde acabó una fuerza diez veces superior a la suya, comandada por el General Manuel Sarmiento, presidente del Estado Guárico y quien a la sazón se encontraba en Valle de La Pascua.

Es necesario entonces hacer referencia a este hombre sin desvirtuar la información que la originó que fue la necesidad no de volver al pasado con la necesidad de una comunidad de buscar agua, sino la preservación del contexto histórica a la cual da el nacimiento de nuestra historia como pascuenses.
Nos comenta el artífice de esta  historia el pozo se encuentra ubicado en la zona de El Zamuro, Castillo recuerda  en  su niñez que llegó a la zona cuando contaba con 12 años fue alrededor del año 1948, “cuando yo vine a esta  zona ya este molino existía”, indicó.

Continuó en su relato que el proyecto Nació de la mano del general del Pueblo, Emilio Arévalo Cedeño, cuando fue gobernador y que el programa se denominaba Los Molinos de Guárico.
Castillo comentó que el viejo molino fue armado por “Dimas Lopez”, ardua tarea que al ser culminada benefició a una gran cantidad de personas que habitaban a la valle de La Pascua, de polvorosas carreteras y de trasporte de mulas y caballos de la época.

El entrevistado informó que además contaban con la Laguna del Pueblo ampliamente conocida por los infantinos y que según cuentan la historia el propio Bolívar pernotó en las orillas y los frondosos árboles en su periplo por el territorio en plena emancipación de la guerra independentista, hoy este lugar se convirtió en un lugar desolado descxuidado y lleno de basura y ocasionalmente utilizado para las festividades feriales que se realizan una vez al año.

“lo que estamos es restituyendo las propiedades de este molino, porque en este mundo vienen personas unas a destruir y otras a construir, si este molino estaba prestando un servicio entonces por qué lo dejaron sellar, yo estaba  en Caracas, si hubiese estado aquí no lo tapan”, aseveró Castillo.
La comunidad se prestó cada quien desde sus posibilidades a restablecer este sistema de pozo que saciaba de sed a generaciones y hoy en día otra generación vuelve nuevamente a darle vida con esfuerzo y en unidad.

El señor Castillo, quien vendía agua tras haberse secado la Laguna del Pueblo en los años 50 y que para aquellas época la trasportaba en burros, le realizó un llamado a la alcaldesa de Infante Nidia Loreto,  a que meta la mano en esta iniciativa que luego de ser completada haciendo el saneamiento de este antiguo pozo pudiera volver a saciar la sed de los habitantes infantinos 80 años después.



Manuel Celestino Castillo, de 82 años, ofreció declaraciones