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La Habana, enero 1° - Contra los pronósticos de los adversarios, la Revolución cubana arriba este martes a su aniversario 60 con incontables éxitos, todos protagonizados por un pueblo que tiene ante sí nuevos desafíos para mantener sus conquistas sociales.

Asombra a todos como la mayor de las Antillas en este lapso, siendo un país tercermundista, acumula logros tangibles que emulan con indicadores de naciones del llamado mundo desarrollado, prueba de ello es el campo de la salud, por citar un ejemplo.

De acuerdo con el ministerio de Salud Pública, durante los primeros cinco meses de 2018 Cuba alcanzó la tasa de mortalidad infantil más baja registrada en su historia, con un índice de 3,9 por cada mil nacidos vivos, una décima menos que la reportada en el país al cierre del 2017.

El nuevo récord evidencia la consolidación del programa materno infantil y los esfuerzos del gobierno en la atención primaria, en hogares maternos y unidades intensivas pediátricas.

Dicha cartera se propuso mantener en 2018 un registro inferior al mínimo histórico de 4,0 registrado en 2017. En estos momentos y de cara a 2019 se prioriza la atención a la mortalidad materna y a las estrategias para mejorar los servicios de neonatología, parto y preparto en toda la nación.

A despecho de las limitaciones que vive la isla, otros sectores mostraron avances en el año que acaba de finalizar, y uno de ellos fue el turismo, el cual incrementó la cifra de habitaciones con la inauguración de nuevas instalaciones y la recuperación de otras.

Cuba también le da la bienvenida a un año más de la Revolución con su marcado altruismo y solidaridad, pues hasta el momento el país ofreció su cooperación en 186 países durante 50 años y más de un millón de cubanos prestaron servicios en el exterior tanto en América Latina y el Caribe como en Asia y África.

La Revolución cubana cumplirá otro año más inmersa en una serie de transformaciones que contribuirán al reordenamiento económico y social de toda una nación, de ahí que a lo largo y ancho del llamado 'verde caimán', los ciudadanos debatieran sobre el proyecto de la nueva Constitución.

El documento fue aprobado en el segundo periodo ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su IX Legislatura, efectuado hace pocos días en el capitalino Palacio de Convenciones.

Allí se convocó a un referendo previsto a efectuarse el 24 de febrero para que el pueblo vote por la nueva carta magna. El secretario del Consejo de Estado de Cuba, Homero Acosta, calificó este acontecimiento de único y democrático.

En esta obra colectiva -aseguró Acosta- millones de cubanos aportaron ideas y criterios para mejorarlo, y ninguna propuesta quedó sin tenerse en cuenta. Cada cubano debe sentirse orgulloso de su Constitución, sentenció el secretario del Consejo de Estado, quien recordó que después vendrá otra ardua labor para perfeccionar el sistema jurídico.

Acosta consideró aspectos positivos en el documento, como el papel e importancia de la empresa estatal, que ganará en autonomía, al igual que los municipios, lo cual contribuirá a un mayor desarrollo de la nación.

Los debates del proyecto de Constitución comenzaron el 13 de agosto y se extendieron hasta el 15 de noviembre. En la consulta también participaron los cubanos residentes en el exterior.

Cuba avanza por el camino que eligió su pueblo, abrumado por el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace más de medio siglo.

De acuerdo con estimaciones oficiales, entre abril de 2017 y marzo de 2018 el cerco norteamericano le costó al país caribeño más de cuatro mil 321 millones de dólares, que llevan a un total de 933 mil 678 millones el costo de las pérdidas sufridas por la isla antillana en casi seis décadas de aplicación de esa política hostil