REFLEXIONES
Antonia Muñoz
URGE RECTIFICAR ( II )

La semana pasada comenzamos esta serie de artículos exhortando al gobierno a rectificar. Sostenemos que hay que ser más eficiente en todo. El país debe producir más de los alimentos de consumo masivo  que podemos 

 sembrar ventajosamente en el país. Dijimos que hasta el más desprevenido sabe que debemos producir más petróleo, porque ya estamos en menos de la cuarta parte de nuestra mejor marca (Tres millones de barriles diarios). Hoy decimos que debemos producir más alimentos para satisfacer a precios accesibles una necesidad básica como es la alimentación. Comencemos por corregir nuestro lenguaje porque la palabra tiene Poder. No sigamos diciendo que en Venezuela no se produce nada porque no es verdad. 

Lo correcto es decir que en Venezuela se produce  muy poco en relación a la demanda de la población y por eso tenemos que importar casi de todo, cuando podríamos reservar esos dólares para el sector salud donde médicos y pacientes  están pasando la de Caín con el déficit de medicamentos y todo tipo de material médico quirúrgico.

Claro que en Venezuela se produce maiz blanco para las arepas, pero en los últimos 5 años (2015 - 2019) la cantidad total producida ha venido disminuyendo hasta el presente año donde difícilmente lleguemos a cubrir el 15 de la demanda nacional.  Hasta el 2018 produjimos aproximadamente un 30 % de maiz amarillo y de arroz . 

En caña de azúcar vamos como el queso fresco, siendo que la caña llego a ser tratada como un cultivo estratégico por el Presidente Chávez y su producción repuntó como hasta el 2010. De las leguminosas, la que más se siembra es el frijol, pero a la mayor parte de la población le gusta más la caraota negra, la cual siempre ha sido altamente deficitaria, y  actualmente  en Caracas ya se está vendiendo  hasta en Bs. 80 el kg. ¡Quién hubiese creído que las negritas se pondrían las botas!

Es nuestra opinión que hace rato debimos comenzar a rectificar, porque los males que sufrimos actualmente en relación a la baja productividad y producción de alimentos son la consecuencia de errores de vieja data, algunos de los cuales se siguen cometiendo.. No es nuevo  eso de que alguna gente haya ido a aprender lo básico mientras  dirigía el sector  que le encomendaron. Eso le ha hecho mucho daño al país.. Tenemos serias duda sobre esa teoría que pregonan algunos: 

“quien es buen gerente hace bien su trabajo donde quiera que lo pongan, siempre y cuando  se rodee  de un equipo formado por especialistas en el  área”. ¿Y no será mejor que pongan a dirigir a alguien que además de saber  del área, sea buen gerente, esté comprometido con el Proyecto bolivariano planteado en la CRBV y sea honrado? ¿Muchas cualidades para un ser humano? Les aseguro que en Venezuela hay muchos en cada área del conocimiento, lo que pasa es que priva más el amiguismo y el clientelismo que el desarrollo y felicidad de la Patria. ¡Ay Bolívar, tanto que te manoseamos, pero muy a menudo olvidamos tus grandes lecciones! 

“…Hombres VIRTUOSOS, hombres PATRIOTAS, hombres ILUSTRADOS constituyen las repúblicas”. Cuando hablamos de hombres y mujeres ilustradas no pensamos sólo en hombres y mujeres  con título universitario, sino  en individuos que sepan sobre el sector que van a dirigir porque “nadie da lo que no tiene, nadie enseña lo que no sabe… nadie transmite lo que no siente. Quien mueve la batuta tiene que saber de música. Primera conclusión: Los dichos son muy sabios así que  “Zapatero a sus zapatos”,

     Una segunda gran falla a corregir es la planificación Nuestra ineficiencia continúa con una mala planificación o una tardía implementación de lo planificado,  Es inaceptable que año tras año los créditos sean aprobados y liquidados tarde, Es imperdonable que año tras año los insumos lleguen a los productores cuando ya las lluvias han comenzado, Es inconcebible que cada año si llega la semilla de maiz no llega el NPK (Fórmula completa) siendo que ambos insumos se colocan en el suelo en la misma operación. Es  inexcusable que muchas veces  la úrea  esté disponible sólo cuando ya el maiz tiene mas de un mes de germinado y muchas veces llega en cantidades insuficientes, ya que toda la úrea que necesita la producción nacional debería estar disponible en Morón, a menos que a finales del 2014,  cuando se inauguró la nueva planta para fabricar úrea y amoníaco se le haya mentido al país. Incluso, todas las autoridades presentes declararon que con la ampliación habíamos alcanzado niveles de exportación. 

El fósforo si era importado,  una buena noticia es que en junio de 2019 se comenzó a explotar la mina de fosforita de Monte claro en el estado Táchira.

 Con respecto al déficit crónico de semilla para la siembra de maiz, uno se pregunta ¿Qué habrá pasado con todas las investigaciones sobre producción de semilla de maiz realizada durante varias décadas por las universidades y por el FONAIAP, hoy INIA. Nos preguntamos también ¿Por qué podemos importar maiz para materia prima y no para semilla? ¿Será que por razones climatológicas el maiz de Méjico no se adapta a Venezuela? Hay que consultar y rectificar. Otra piedra de tranca para la producción son los agroquímicos para controlar malezas, plagas y enfermedades. Finalmente, hay déficit y obsolescencia de maquinarias. ¡Rectificar es de sabios!  
Guanare, jueves 12 de septiembre de 2019