A 250 AÑOS DEL NATALICIO DE SIMÓN RODRÍGUEZ (Caracas el 28-10-1769 / +Amotape, Perú, 28-02-1854), y la fundación de la UNESR.

FELIPE HERNÁNDEZ G.*

El pasado 28 de octubre se cumplieron 250 años del natalicio de Simón Rodríguez, ilustre maestro e intelectual venezolano, que destacó entre la sociedad hispanoamericana de su tiempo por sus profundos conocimientos humanistas.

Simón Narciso Jesús Rodríguez fue desde chico un ser de esos en los que vibra la inteligencia, la lucidez, la avidez por el saber, que lo convirtieron en temprana referencia de conocimiento, lúcido, discordante y crítico. De tal suerte que a los 21 años fue designado maestro de la Escuela de Primeras Letras de Caracas, en la que en 1795 recibió como alumno y también como residente bajo su custodia en su vivienda, a Simón Bolívar, que contaba entonces 12 años. 

Nacido en Caracas el 28 de octubre de 1769, es reconocido en todo el mundo por su vocación a la enseñanza, a través de ella legó a Venezuela y a América conocimientos e ideas de libertad que se materializaron especialmente en la lucha emancipadora de Bolívar. Rodríguez fue autor de tres libros fundamentales: Sociedades Americanas, El Libertador del Mediodía de América y Luces y Virtudes Sociales.

Entre sus planteamientos destaca la idea que tuvo de construir una sociedad nueva con factores que no emularan ni a la norteamericana, ni a la francesa, sino que fueran sociedades originales y originarias de América. De esta manera surgió su frase emblemática: "Inventamos o erramos".

Fervoroso militante de la libertad y la independencia. Asumió con entusiasmo los principios de la Revolución Francesa y estudió con pasión a los pensadores de la ilustración, principales apoyos del importante acontecimiento. Sumado a la causa independentista, en 1797 apoyó el movimiento insurgente encabezado por Manuel Gual y José María España, que fracasó y le valió su expulsión de Venezuela. Huyó a Jamaica, donde utilizó el seudónimo de Samuel Robinson. Después de su ida del país en 1797, para no volver jamás, durante 26 años deambuló por varios países, EEUU y Europa (recorrió Italia, Alemania, Prusia, Polonia, Rusia e Inglaterra), aprendiendo idiomas, laborando como educador y en laboratorios científicos.

En ese periplo creó amistad con importantes intelectuales del momento, sobre todo de Francia como Henri de Saint Simon y Charles Fourier, alentadores del surgimiento de la sociología y el socialismo utópico. En un interín entre 1803 y 1805, se consiguió en Paris con Bolívar, quien había enviudado poco antes. El encuentro resultó magnífico para el discípulo que así lograba salir de su depresión y para el maestro, que volcó sobre él sus visiones y puso en sus manos la más actualizada bibliografía para contribuir a su formación, que lo llevó al juramento del Monte Sacro en Roma en agosto de 1805. En Inglaterra se encontró con Andrés Bello y emprendió su retorno a América.

El “Sócrates caraqueño”, como lo llamó el Libertador, volvió a América por Bogotá en 1823 y de inmediato activó su primera experiencia educativa: la Casa de Industria Pública. Pronto fracasó en el intento porque sus principios pedagógicos de la educación pública para todos, el modelo de educación-trabajo, la enseñanza de las ciencias y sobre todo la incorporación de niños pobres, indígenas y mestizos, resultaron de escándalo inaceptable para la iglesia y la reticente aristocracia de la recién independizada capital del virreinato de Nueva Granada.

 Lo mismo pasó en Chuquisaca –hoy Sucre, en Bolivia- donde llegó con el Libertador y con su pleno apoyo, nombrado secretario de educación del Mariscal Sucre, presidente de la recién creada nación. Anduvo por el continente llevando su propuesta educativa y su sabiduría, la cual resultaba en demasía avanzada para naciones en construcción que se negaban a abandonar los prejuicios coloniales. Hasta su última experiencia en Túquerres en la provincia de Pasto, Colombia, donde estableció una escuela normal junto a una escuela de aplicación paralela, ya contando 80 años, intento que también fracasó por falta de recursos.

De Pasto partió hacia Guayaquil, pasando antes por Quito y Latacunga, y embarcado en una balsa pasó a buscar el pueblito de Amotape en la costa peruana, donde terminó una vida de lucha, sueños y utopías, de sabiduría y generosidad, de principios irrenunciables, de dignidad a prueba hasta en las tribulaciones y la miseria. Corría el año 1854, en su viaje a Perú enfermó de gravedad, muriendo el 28 de febrero de ese año en el pueblo de Amotape… Los restos de su madre, Rosalía Rodríguez, reposan en el municipio Santa María de Ipire, al este del estado Guárico, lugar donde poseían propiedades.

El maestro del Libertador, Simón Rodríguez, es considerado uno de los intelectuales americanos más importantes de su tiempo, un excelso venezolano. Caraqueño que condujo al Padre de la Patria por los caminos de la libertad, convirtiéndose en su mentor. Robinson, fue un adelantado a su tiempo que le dejó a la América, el concepto de la nueva pedagogía liberadora… Es el creador de las raíces educativas de este continente. Hoy más que nunca el legado de Rodríguez mantiene plena vigencia; por eso, el mejor homenaje que se le puede hacer a este prócer, es seguir sus ideas, asumir sus pensamientos para así ayudar a Venezuela a consolidar la libertad, soberanía e independencia.

En toda Venezuela, su nombre distingue con orgullo urbanizaciones, calles, avenidas, parques, bibliotecas, e instituciones educativas, destacando entre tantas la muy ilustre Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR), creada a través del Decreto Presidencial N° 1.582, de fecha 24 de enero de 1974, con la finalidad de contribuir con el desarrollo integral de Venezuela, mediante la formación de ciudadanos y ciudadanas con espíritu creativo, capaces de participar de manera activa y efectiva en la construcción de una sociedad libre, democrática, participativa, dinámica y equilibrada.

El decreto de creación publicado en la Gaceta Oficial de la República de Venezuela, N° 30.313 del viernes, 25 de enero de 1974, firmado por el Presidente de la República y el Ministro de Educación de ese entonces, doctores Rafael Caldera Rodríguez y Enrique Pérez Olivares, respectivamente.

La Universidad Simón Rodríguez fue concebida por el doctor Félix Adam (El Toro. Estado Delta Amacuro, 24/12/1921 – Caracas, 31/01/1991), quien la fundó y fue su primer rector entre los años 1974 y 1982, aportando sus ideas sobre la educación con enfoque andragógico. En ese sentido, con su modelo andragógico, Félix Adam revolucionó la educación superior latinoamericana, caribeña y venezolana, al romper con las estructuras tradicionales inmóviles de espacio, tiempo y jerarquía, al presentar una universidad global que antepuso la visión geopolítica, haciendo hincapié en la cooperación, dándole oportunidad de seguir aprendiendo a muchos jóvenes y adultos, que por múltiples razones no podían comenzar o continuar sus estudios superiores.

Desde su creación, a la UNESR se le ha concebido como una institución de educación superior para el desarrollo nacional, andragógica, experimental, participativa y flexible; así está establecido en el documento mediante el cual se le crea, cuando declara que su propósito fundamental es: “…contribuir al desarrollo integral de Venezuela mediante la formación de los recursos humanos”. En ese orden, el documento sostiene la necesidad de mantener una estrecha coordinación y relación entre los programas de la Universidad, los planes de la Nación y los planes de desarrollo del sector correspondiente a la Educación Superior.

La UNESR tiene presencia y vigencia en todo el territorio nacional. En cuanto al estado Guárico, el 1° de octubre de 1979 fue promulgado el Decreto Rectoral mediante el cual creaba los Centros de Estudios Universitarios de esa Universidad en el Guárico. El 7 de enero de 1980 iniciaron funciones los Núcleos de San Juan de los Morros y Valle de la Pascua, y en 1981 el Núcleo Zaraza. Desde entonces además de estos tres núcleos, se suman la Extensión Experimental “La Iguana” en Santa María de Ipire, y Extensiones Académicas en Altagracia de Orituco, Chaguaramas, Tucupido, El Sombrero, Calabozo y otros pueblos de estado.

En cuanto al Núcleo de la UNESR en Valle de la Pascua, se inició como un Centro Regional de Estudios Universitarios Supervisados -CREUS-, creado mediante Decreto Rectoral el 1° de octubre de 1979. El día 07 de enero de 1980, inició sus actividades administrativas, bajo la coordinación del Econ. José Luís Solano, Doris Correa González, secretaria, y Carmen Augusta Zerpa, obrera. Iniciaron las actividades en el primer piso del edificio “El Orinoqueño”, en la calle Atarraya-sur de esta ciudad.

Los primeros facilitadores de la UNESR en Valle de la Pascua fueron: Elena Suárez de Aquino, Magda Madrid de Gómez, Zoraida Ramos de Sanoja, Beatriz Cuberos de Arocha, Víctor Venegas y José Alfredo Mejías. A estos siguieron: Carmen Cecilia Rangel, Benedicta Andrade de Torrealba, Rafael González, Teresa Navarro de Aguilar, Isabel Dan de Venegas, Felipe Hernández, Oggla Sequera, Lilian Seijas, Néstor Medina, Carlos Zaraza, Juan Pacheco, etc. En su devenir, directores del Núcleo han sido: José Luis Solano, Zacarías Castro, Domingo Mata Padrino, Teresa Navarro de Aguilar, Carmen Cecilia Rangel, Felipe Hernández, María Isabel Suárez, Samuel Mejías, y actualmente Joe Caldera, entre otros; emblemático personal administrativo y de servicio fueron las señoras Dorys Correa, Gladys Medina y Carmen Zerpa. Por miles se cuentan los egresados en las distintas carreras de pregrado y postgrado que en su sede se imparten.

Siempre apegada a las ideas de su epónimo, el maestro don Simón Rodríguez, especialmente cuando señala “…No quiero parecerme a los árboles, que echan raíces en un lugar, sino al viento, al agua, al sol, a todas esas cosas que marchan sin cesar”, desde esa perspectiva, inmensa ha sido la contribución de la UNESR en el desarrollo personal y profesional de millones de venezolanos.

A 250 años del natalicio de Don Simón, y a 40 años de la creación del Núcleo Valle de la Pascua, ese ha sido el norte, de ahí nuestro especial reconocimiento a la labor académica de sus docentes, trabajadores, participantes, y a sus egresados quienes a través de su desempeño y ejecutorias en la vida pública y privada local, regional, nacional e internacionalmente, enaltecen el ser simonrodriguiano. Inventamos o erramos…

Valle de la Pascua, 10 de noviembre de 2019.

* Cronista Oficial del Municipio Leonardo Infante- Valle de la Pascua