Las cáscaras de ajo se pueden añadir completas en los alimentos, jugos naturales, comidas, pero también estas delgadas láminas se pueden pulverizar a través de un procesador de alimentos para así obtener sus múltiples beneficios, entre los cuales se pueden mencionar los siguientes:

Su consumo puede combatir enfermedades virales: Lo que lo convierten en un excelente remedio para tratar infecciones respiratorias. También sus propiedades antivirales y bactericidas contribuyen a fortalecer el sistema inmunológico y subir las defensas.

Reduce la presión arterial: Gracias a que ayuda a dilatar los vasos sanguíneos, la cáscara de ajo es efectiva para reducir la presión arterial.

Mejora los niveles de colesterol: Ya que las cáscaras de ajo actúan como un poderoso anticoagulante, impide que las plaquetas o trombocitos se adhieran a las paredes de las arterias o se acumule, por lo que reduce el riesgo de enfermedades cardíacas y ataques al corazón.

Es un antioxidante natural: Gracias a que contienen vitaminas como la vitamina A, vitamina B6 y vitamina C, además de minerales como hierro, azufre, fósforo y silicio.

Mejora la salud y la apariencia de la piel: Gracias a que contiene antioxidantes que protegen del daño celular, retrasan el envejecimiento y prolongan la vida. Además, puede ayudar a prevenir la enfermedad de Alzheimer y la demencia.

Mejora y protege la salud de los huesos: Fortaleciendo considerablemente los huesos y ayudando a tratar la osteoartritis.

La cáscara de ajo estimula el flujo de sangre al cuero cabelludo: Por lo que aporta brillo y convierte al cabello más resistente al quiebre. También, mejora la condición de las cabelleras resecas y controla la picazón.

Contiene compuestos sulfúricos que son perfectos para reducir la inflamación.

Posee propiedades antibacterianas: Lo que significa que ayuda a prevenir intoxicaciones alimenticias, inclusive se utiliza para tratar diarreas e infecciones.

Alivia malestar estomacal: Desaparece cualquier malestar estomacal de inmediato, sobre todo cuanto se tiene diarrea. Consumir 1 cucharada de cáscara de ajo en polvo será efectivo para ello.

Limpia el organismo: Para ayudar a liberar las toxinas del organismo, simplemente debes hervir un poco de agua y añadir un poquito de polvo de la cáscara de ajo, deja reposar la bebida durante toda la noche y tómala al día siguiente.

La cáscara de ajo, es un potente inhibidor de Helycobacter pylori: Bacteria que causa el desarrollo de las úlceras gástricas y duodenales.

Ayuda a impedir la formación y activación de inductores cancerígenos como las nitrosaminas.
Los caldos y las infusiones de cáscara de ajo se utilizan como anestesia: Se recomiendan para personas con inmunidad reducida para beber, especialmente durante períodos de epidemias de influenza y para la prevención de ARVI.

Un extracto de cáscara de ajo tiene un efecto antifúngico: Por lo que es bastante efectivo cuando se enjuaga el cabello para la caspa. Incluyendo su uso para el tratamiento de candidiasis y criptococosis.

Es un perfecto quita-astillas: Seguramente alguna vez se nos ha encajado una astilla y no sabemos cómo sacárnoslas, esta es la solución perfecta, simplemente corta 1 rodaja de ajo con la cáscara y colócala sobre la astilla, tapa con algún vendaje y deja reposar por unos minutos; retira y veras que la astilla ha salido por sí sola.

Es un excelente repelente: La mayoría de los insectos, sobre todo los mosquitos, odian el aroma del ajo, por lo que la cáscara funciona muy bien como insecticida natural. Tan solo coloca un par de cáscaras de ajo por la casa, en ventanas o lugares escondidos para que eviten estar rondando por ahí.

Fertilizante de plantas: La cáscara de ajo es perfecta si tus plantas necesitan un poco de abono, estas pequeñas conchas poseen nutrientes que enriquecen la tierra ayudando a crecer y conservar lo que se siembra y cosecha.