La oscuridad en el exterior de la residencia presidencial contrastaba con el fuego provocado por varios incendios derivados de las movilizaciones e intensos enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas del orden.

La noche del pasado 31 de mayo la Casa Blanca apagó sus luces en medio de las multitudinarias protestas que transcurrían en Washington y en otras ciudades de EE.UU. en contra de la violencia policial y a raíz de la muerte del afroamericano George Floyd el pasado 25 de mayo.

La oscuridad en el exterior de la residencia presidencial contrastaba con el fuego provocado por varios incendios derivados de las movilizaciones e intensos enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas del orden. Los motivos de la Administración estadounidense para optar por el apagón aún no están del todo claros, recogen el portal Vox.

Con el aumento de las protestas frente a la Casa Blanca, la Guardia Nacional se activó en la ciudad de Washington para ayudar a los agentes locales a manejar la situación. Mientras tanto, el presidente de EE.UU., Donald Trump, fue trasladado el pasado viernes a un búnker subterráneo, utilizado en el pasado durante ataques terroristas, según fuentes cercanas al Gobierno. 

Las marchas en contra del abuso policial se han extendido por todo el país y durante el fin de semana se registraron violentas confrontaciones.