El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó hoy que la ofensiva sobre la Franja de Gaza ha sido un “logro extraordinario” para Israel, ya que ha cumplido con el objetivo de debilitar la estructura militar del movimiento islamista Hamás.

“Hamás no se puede esconder más. La ofensiva ha sido un logro extraordinario”, afirmó el primer ministro en una comparecencia ante los medios en el primer día de tregua con las milicias islamistas de Gaza tras once días de escalada bélica.

El primer ministro resaltó que el principal logro de esta ofensiva, que comenzó el pasado 10 de mayo, ha sido la destrucción de la red de túneles de Hamás, conocida como Metro, por la que se desplazan los milicianos y transportan armas de un lado a otro del enclave costero.

“No solo hemos destruido más de 100 km de la red de túneles, sino que hemos comprobado que es penetrable, vulnerable y llena de agujeros. De hecho, hemos comprobado que es una ratonera para los terroristas”, señaló.

Netanyahu resaltó que durante esta escalada bélica, la peor que se ha vivido en la región desde 2014, Israel ha “eliminado a más de doscientos terroristas, incluyendo a veinticinco comandantes”.

“Hemos eliminado a una parte importante de la cadena de mando de Hamás y de la Yihad Islámica”, subrayó el primer ministro sobre los dos movimientos islamistas palestinos que han lanzado más de 4.300 cohetes hacia suelo israelí en estos once días, aunque alrededor del noventa por ciento fueron interceptados por el sistema antimisiles Cúpula de Hierro.

El primer ministro aseguró que todas las viviendas y edificios que atacó la aviación israelí sobre la Franja de Gaza “no eran edificios de inocentes”, sino que escondían “oficinas, almacenes de armamento, fábricas de cohetes y arsenales de Hamás”.

“Hicimos todo esto con el daño mínimo a civiles no implicados. Hicimos un gran esfuerzo para evitar daños a estos civiles advirtiéndoles por adelantado de los bombardeos. Ningún otro ejército de ningún otro país en el mundo hace eso”, aseveró.

“Las Fuerzas Armadas de Israel son las más morales del mundo”, sentenció el primer ministro sobre su actuación en la última escalada bélica con las milicias palestinas, que hoy vive su primer día de tregua bilateral, que entró en vigor esta madrugada, y se logró con la mediación de Egipto y la ONU.

Once días de violencia se han cobrado la vida al menos 243 palestinos en Gaza, entre ellos 66 niños, 39 mujeres y 17 ancianos, y ha dejado más de 1.900 heridos; mientras que en suelo israelí han fallecido doce personas, dos menores incluidos.
EEUU aplaude el cese al fuego, pero las armas que detuvieron son suyas

Estados Unidos “no tiene planes” de cambiar su ayuda militar a Israel, después de la escalada bélica que ese país mantuvo con las milicias palestinas durante once días, dijo este viernes la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.

En su rueda de prensa diaria, Psaki destacó como un “precedente histórico” que Israel y los palestinos alcanzaran un acuerdo de cese al fuego, que hoy cumple su primera jornada en relativa calma.

El Gobierno del presidente estadounidense, Joe Biden, enfrentó duras presiones en el seno de su propio partido, el demócrata, y en concreto de parte 28 senadores que el pasado domingo publicaron un comunicado en el que pidieron un alto el fuego “inmediato” en las confrontaciones entre Israel y los palestinos.

Además, el senador progresista Bernie Sanders ha urgido a Biden a que reconsidere los 4.000 millones en ayuda militar que EE.UU. otorga cada año a Israel, al considerar que no debe usarse para “violar los derechos humanos”.

La portavoz indicó que en 2014, cuando tuvo lugar una fuerte ofensiva en esa zona, “se perdieron muchas más vidas” y el conflicto se prolongó durante 51 días.

Esta vez, las once largas jornadas que duró la reciente escalada bélica, la más grave en la región en siete años, causaron 243 muertes en Gaza y 12 en Israel.

Psaki afirmó que Estados Unidos espera “avanzar en un par de frentes”, uno de ellos el apoyo militar a Israel y por otro lado en la reconstrucción de Gaza, mediante la asistencia y financiación a los esfuerzos de las Naciones Unidas en la zona.

Según Psaki, se debe asegurar “que no sea Hamás, sino el pueblo palestino el que se beneficie de esa asistencia”.

El jueves, Biden prometió seguir con su “diplomacia silenciosa e incansable” con Israel y Palestina tras anunciarse el alto el fuego entre el Gobierno de Benjamín Netanyahu y el movimiento islamista Hamás.