A 243 aumentó este lunes la cifra de muertos por el colapso de una represa minera en el municipio Brumadinho, en el estado brasileño de Minas Gerais (sudeste), el pasado 25 de enero.
La Policía Civil de la región señaló además que otras 27 personas continúan desaparecidas tras el quiebre de los diques de contención del depósito de la mina Córrego do Feijão y más de 12 millones de metros cúbicos de residuos minerales y fango arrasó con todo lo que encontró a su paso.
Cuatro meses después de la tragedia, el Cuerpo de Bomberos sigue trabajando en la búsqueda de víctimas.
El sábado, en el 121 día de trabajo, 151 bomberos militares actuaban en el lugar, con el apoyo de tres perros rastreadores, en 22 frentes de labor.
Familiares y amigos de las víctimas realizaron ese día, en Brumadinho, un acto en homenaje a los muertos y desaparecidos.
La empresa minera Vale, propietaria del embalse, enfrenta por esa desventura una severa presión pública y algunos políticos e inspectores solicitan un caso criminal.
Aún no han sido definidas las causas del desastre, pero la principal línea de investigación es la acumulación anormal de agua y la falla en el sistema de drenaje de la represa, reseña Prensa Latina.
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