Este domingo en horas de la mañana se conoció el regreso de la exdiputada opositora María Corina Machado Parisca, quien se encontraba fuera del país desde el pasado 11 de diciembre de 2025.
Su presencia generó revuelo en redes, alegría en sus seguidores y pronunciamientos de diferentes actores.
Más allá de la efervescencia y la política hormonal, toca evaluar las razones de su retorno.
1 Machado necesitaba regresar, desde el exterior es poco lo que se puede hacer. A pesar de su exilio dorado y la comodidad que esta tenía, diferente a millones de migrantes, Machado no lograba nada, más allá de reuniones y entrevistas.
2 Es imposible mantener un liderazgo intacto desde el exterior. Machado ha descendido en su valoración. Aunque no es una caída estrepitosa, todos los estudios de campo muestran una baja en su “popularidad”. El mito de la líder con más de 80% jamás existió.
Aunque esta afirmación pueda no gustar a sus seguidores fieles y radicales, la realidad es que la política es estadística y estrategia.
Sin embargo, se debe reconocer el fuerte apoyo y valoración que esta tiene entre la población venezolana. Negarlo sería miopía política.
3 Los últimos dos intentos de ganar espacios y posicionamiento no funcionaron: El acuerdo de Panamá fue una guerra interna y la última reunión de la plataforma pasó por debajo de la mesa.
4 En materia de movilización, las últimas convocatorias, antes de su llegada, fueron un rotundo fracaso. Se convocó para el 22 de octubre y se notó la pésima asistencia. Más allá de pagar motorizados y algunos carros, se trata de gente en la calle acompañando una causa.
5 Machado tiene un grave problema que resolver con Voluntad Popular y PJ, dos de sus aliados. Ambos partidos se niegan a ser borrados por la “aplanadora azul”.
6 Machado cuenta con un movimiento, no con un partido, dirigido como en la Guerra Federal, pequeños caudillos, algunos de poca experiencia política. Esto ha hecho que se radicalicen y se aíslen, alejándose del resto de la plataforma.
Declaraciones como la de Henry Alviarez y muchos dirigentes azules han caído muy mal entre los aliados. Machado creó un hiperliderazgo sin voceros sólidos, necesita bomberos y mediadores que tiendan puentes, por ahora, solo tiene a unos pocos echándole gasolina al fuego.
7 La mayor preocupación que la motiva a venir es que la dinámica política avanza, el país se reconfigura internacionalmente y ella está fuera de todo. Economia, petróleo y relaciones internacionales son espaciós de debate, acuerdos y alianzas, necesita decir: Aquí estoy yo.
8 Los fuertes cuestionamientos de sus propios aliados, las criticas de asesores expertos como J.J Rendón y el complejo de superioridad de su movimiento azul (Vente) son una campanada de alerta.
9 Machado necesita reconectarse con sus seguidores y recuperar la relación con Estados Unidos, está última está muy mal.
10 María Corina ya vio pasar el tren el tres de enero, y no pudo montrarse, aun con dinero y popularidad, no pudo subir. El tiempo pasa, pronto sera una sexagenaria. El pasado 7 de octubre la ingeniera industrial cumplió 59 años. Ya no es una muchachita. Se alejan la posibilidad de una elección a corto y mediano plazo. Esta apurada.
Pronto pasará la euforía, tocará chocar contra una realidad. La política del show y los discursos dramatizados funcionan para la prensa internacional. En Venezuela, las reglas cambian, toca hacer política, al estilo Benedetti, con táctica y estrategia.
Los resultados en Brasil son una advertencia ante el mito del supuesto avance de la derecha. Vendrán los retos que estaremos analizando en una próxima entrega.
Orlando Medina Bencomo CNP 26637
