Durante un encuentro de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), celebrada en Bruselas, Bélgica, los mismos protagonistas del supuesto ataque en Siria, que sirvió como aval para el ataque de Estados Unidos, junto a Francia y Reino Unido, desmintieron el montaje.

De acuerdo con Actualidad RT, el niño Hasán Diab, de 11 años, y su padre Omar, testigos presenciales del ataque en Duma, contaron que escucharon unos gritos que les decían que tenían que ir al hospital, adonde llegaron a través de unos túneles. Cuando llegaron al centro médico, unos hombres empezaron a rociarles con agua.

El padre del niño agregó que unos desconocidos agarraron a sus tres niños y los bañaron en agua fría sin pedir permiso y después los llevaron a otra parte del edificio.
Por su parte, el médico del único hospital de Duma y varios pacientes, que evidenciaron que unas personas desconocidas provocaron el pánico en el centro médico gritando “armas químicas” y echando agua a la gente.

A esta reunión no asistieron representantes de Estados Unidos, Francia ni Reino Unido, a pesar de que el encuentro fue convocado en la sede de la OPAQ en la Haya y al verse en ridículo sobre esta trama guerrerista.
Es así como se desmonta poco a poco los planes de la derecha mundial, contra el gobierno de Bashar Al-Assad para derrocarle y colocar a un monigote que responda a los intereses de los Estados Unidos.