Manifestantes encapuchados y miembros del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía colombiana se enfrentaron en las últimas horas en la Plaza de Bolívar, de Bogotá, donde miles de personas salieron a protestar contra el gobierno colombiano por diversas razones.

La protesta, en su mayoría pacífica, se vio empañada por la acción de vándalos que arrancaron adoquines de la Carrera Séptima de Bogotá para arrojarlos a los policías ubicados en la parte exterior del Palacio de Justicia neogranadino.

A pesar de que algunos manifestantes se interpusieron entre los uniformados y los vándalos, a quienes les pidieron que dejaran de atacar a los policías, la tensión fue creciendo y el Esmad intervino cuando a pocos metros de allí otro grupo destruyó una agencia del Banco Caja Social.

En ese momento, el escuadrón policial arrojó gases lacrimógenos y la multitudinaria protesta se dispersó entre las calles del centro histórico de Bogotá.

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, destacó que su Administración advirtió que garantizará las protestas pacíficas pero "ante cualquier acto vandálico o violento el Esmad tiene autorización de intervenir con gases, sin armas letales".

"Se ha restablecido la tranquilidad. La Plaza de Bolívar sigue abierta para los ciudadanos que vienen marchando pacíficamente en dirección a la plaza", expresó López en la red social Twitter a las 4:45 de la tarde hora colombiana"

Desde noviembre del año pasado, un movimiento llamado Comité Nacional de Paro agrupa a sindicatos y grupos de la sociedad que impulsan protestas contra la política social y económica del presidente colombiano Iván Duque, a las que se sumaron grupos violentos.