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POR: LCDA MARLIN VILLALOBOS 

yeseniavilla2022@gmail.com

HISTORIADORA

       Amado lector en esta oportunidad quisiera hacerte entrega de dos cortas y sencillas palabras, que si la hacemos parte de nuestras vidas pueden causar una gran devastación y un daño terrible mayor que el causado al pueblo de Judá en  el libro bíblico de Joel por la sucesión de plagas como la langosta, me refiero a  “LA QUEJA”. 

La queja es una expresión que denota molestia, disgusto o dolor. Cuando una persona  recibe un golpe  es agredido físico o moralmente y su respuesta es una queja de inmediato. Una queja puede ser expresada de muchas formas, oral, presentando características de enojo donde las palabras utilizadas pueden ser ofensivas  o de dolor; escrita por ejemplo en contra de los entes gubernamentales por el incumplimiento de algún pacto o clausula.

       Se ha fijado alguna vez  en la cantidad de tiempo que utilizamos para quejarnos, escuchemos a las personas que están en una cola, en el súper mercado, en el trabajo, en el banco, de visita en un hogar o más importante aun escucha a la persona que todos los días se ve en un espejo. 

Nos quejamos del frio, del calor, de la lluvia, de las colas, de la esposa, del esposo, de los hijos, de los padres, de los jefes, de los pastores, de los lideres, de la crisis, de la economía, de la enfermedad, del dolor, del trabajo, de cómo nos trataron, si me saludaron, sino me saludaron,  si me vieron o si no me vieron, de lo feo que es este país. En fin nos quejamos de todo y de todos. Al parecer la queja se ha convertido en el deporte favorito que mas practicamos, en una moda.

         Ahora bien, la queja puede ser natural  y nos puede servir para desahogarnos, cuando por ejemplo tenemos una enfermedad que nos causa dolor, podemos quejarnos, es natural. Asimismo los gobiernos implementan una ley en su máxima carta magna, la constitución  para los usuarios de un país para quejarse por el mal funcionamiento de un determinado servicio, todo es natural cuando se utiliza en ese momento; el problema esta cuando se adopta  como forma de vida. 

Las personas quejosas  son como un filtro va a ver la parte más negativa  y no verá nunca la parte más favorable así lo  lo bueno de una situación sea de mayor peso  que lo malo porque ya esa persona está preparada mentalmente a quejarse siempre de algo, sin ninguna duda siempre lo hará.

          Las personas que se quejan mucho  están siempre de mal humor, se molestan con facilidad, están siempre pendiente de lo peor, se frustran, se deprimen, se la pasan pensando todo el día y no actúan, son bipolares o de doble animo, inestables en todos sus caminos, lo que intenten emprender más temprano que tarde  va a fracasar  porque le va a ver cualquier falla, responsabilizara siempre de sus acciones a las personas que lo rodean y  las circunstancias, siempre se le va a escuchar decir: ¡Por tu culpa! ¡Tú tienes la culpa! El quejoso siempre se quitara toda responsabilidad y al mismo tiempo asume su rol de víctima. 

El objetivo siempre va a hacer atraer a toda costa la atención de los demás, resultando ser el quejoso del grupo, insoportable, toxico, el que absorbe la fe, en vez de avivar el fuego espiritual se los apaga, no soporta ver que otros se superen y avancen, ver una familia unida en amor y la paz de Dios no lo toleran.

        Ahora bien, Dios es claro en su palabra cuando a través de diversas historias bíblicas coloca a la queja como una verdadera enseñanza cristiana; en números 11 del 1 en adelante se  narra la historia  de cómo el pueblo de Israel, luego de ser sacado de la esclavitud de Egipto: Aconteció que el pueblo   se   quejo a oídos de Dios… y ardió su ira y consumió uno de los extremos del campamento. Si esto no le convence de cómo Dios  considera la queja ¡Nada lo hará! De esta manera vale la pena preguntarse ¿A quién dañas realmente cuando te quejas?  A ti mismo. 

La queja conduce al enojo, al enfado, a la  amargura y hasta la depresión. El Señor te ama  y no desea que tú te dañes a ti mismo, también cuando te quejas cuestionas el carácter de Dios, es como si dijéramos: ¡Señor lo has estropeado todo, tuviste la oportunidad  de complacerme pero lo has echado todo a perder!

        Para algunos de nosotros la  queja es el resultado de las adversidades que  tienen que ver con un problema de salud, para otros una situación  o crisis económicas, un problema familiar. Algunos matrimonios tomamos malas decisiones y nuestro matrimonio se deshizo o esta en un total caos  porque tanto el hombre como la mujer han el DISEÑO DIVINO ESTABLECIDO POR DIOS; las mujeres a veces somos muy independientes en nuestro rol en el hogar, tanto a nivel laboral, en el sustento económico, en la educación de los hijos;  rompiendo dicho diseño y el hombre  a su vez alterando el diseño de la mujer, dejándola ser tan independiente y ocupando  posiciones en diferentes áreas que no le corresponden lo cual trae como consecuencia que la autoridad del hombre en casa se vea afectada. Decisiones y elecciones donde Dios no ha tenido absolutamente nada que ver y tú decisión de quejarte pasa a hacer el verdadero protagonista. 

Todos tenemos que tratar con algún nivel de adversidad, cada uno de nosotros tiene algo en  su vida, en donde Dios no está interesada en escuchar al menos  nada que tenga que ver con quejas.

      Amigo lector, es duro y no es fácil vivir con situaciones difíciles y agobiantes, en un país que a pesar de ser tan bello en cuanto a paisajes naturales, y  que a pesar de ser el único país en tener los seis tipos de oro, oro negro el petróleo, oro amarillo en las minas, oro azul  que es el coltán, recurso con el que se fabrican los electrodoméstico y aparatos científicos y tecnológicos valorado EN CIEN MII MILLONES DE DOLARES , oro verde y marrón las más grandes reservas de bosques y vegetación de tierras altamente productivas, y oro blanco los recursos hidrológicos más grandes del planeta tierra, pero a pesar de todas esas riquezas  tenemos  una economía totalmente inestable, una inflación y un dólar impredecible, todo ello originando escasez, hambre, empleos con salarios indignos, además de ello falta de comprensión, irrespeto y abuso en las familias, enfermedades, pero debemos comprender  que cuando nos quejamos de todo y de todos nos estamos quejando de Dios porque después de todo SOMOS SU CREACION, EL Y SOLO EL ES SOBERANO para PERMITIR tanto lo bueno como lo malo no olvidemos en ningún momento que  por muy malo que la situación  pueda ser, lo establecido en Romanos 8:28 Todos los que amamos a Dios todas las cosas nos ayudan a bien, esto es  a los que conforme a su propósito son llamados.   

        Cuando nos quejamos perdemos el derecho a la gracia, no somos merecedores del favor de Dio, pues inmediatamente quedamos desprotegidos luchando con nuestras propias fuerzas, sin fortaleza, sin el gozo, sin la verdadera paz que ÉL y solo ÉL nos  puede dar, pero cuando  tomamos la decisión de “AGRADECER” por lo bueno, por lo malo, por la salud y la enfermedad, por sus misericordias que son nuevas cada mañana, por la oportunidad que tenemos de respirar todos los días, por lo poco, por lo mucho, por todo y todos, por lo hermoso que representa estar vivo y hacer de la vida un regalo de agradecimiento con lo que decimos y hacemos, Dios se agrada y promete estar junto a nosotros en todo tiempo para darnos la “VICTORIA”. El favor de Dios está en reconocer que usted y yo elegimos cambiar mi forma de pensar para cambiar mi actitud y que de esta manera el panorama de mi vida sea diferente dejando para siempre el desierto de la ingratitud para vivir en la TIERRA PROMETIDA declarando por mi boca y su boca una pequeña y poderosa palabra 

¡GRACIAS!.    


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