https://www.elmundo.es/internacional/2018
El Partido Demócrata parece encaminado a conseguir el control de la Cámara de Representantes de Estados Unidos por primera vez en ocho años. Así lo han vaticinado las cadenas de televisión NBC, CNN, y Fox News. Y sus opiniones son importantes, sobre todo en el caso de Fox News, una empresa que tiene un historial muy bueno a la hora de predecir resultados electorales.
Los comicios, que tanto los votantes como la clase política estadounidense han considerado como un referéndum sobre Donald Trump, han sido, no obstante, mejores de lo anunciado por las encuestas para los republicanos. El partido del presidente mantiene y expande el control del Senado, así como el puesto de gobernador en dos estados claves que la oposición esperaba arrebatarle: Florida y Tennessee.
La victoria demócrata abre una nueva fase política en EEUU. Al controlar la Cámara de Representantes, la oposición podrá llevar a cabo investigaciones de las finanzas de Donald Trump, así como de sus relaciones con el Gobierno y destacadas personalidades rusas, y lo que para la oposición son intentos de obstruir los esfuerzos de la Justicia en esos escándalos. El último paso de esa lucha política podría ser incluso un impeachment, es decir, un voto de no confianza por parte de la Cámara, aunque las posibilidades de que eso suceda dependen en gran medida de la ventaja que los demócratas logren.
Las dimensiones de la victoria parecen más exiguas de lo que las encuestas vaticinaban. Y, desde luego, muy inferiores a la diferencia en votos. El New York Times está proyectando 9 puntos de diferencia a favor de la oposición, la mayor ventaja en 10 años. La última vez que los demócratas lograron un triunfo similar fue en 2008, cuando Estados Unidos estaba en mitad de un colapso económico, y empantanado en una guerra extremadamente impopular en Irak. Ahora, Trump preside un país con una tasa de desempleo en mínimos históricos y sin problemas de seguridad, por más que el presidente trate de presentar a la inmigración como una amenaza para el país. El mal resultado en unos comicios que el presidente había personalizado no es un buen síntoma para las elecciones presidenciales de 2020 cuya campaña empieza, de forma informal, en el preciso momento en el que se tengan los resultados definitivos de estas elecciones.
Tal y como predecían los sondeos, la mayor parte de las carreras que van a decidir el control de la Cámara se están decidiendo por diferencias mínimas. Ése era uno de los principales factores de incertidumbre, ya que, si el sesgo de las encuestas iba en una dirección o en otra, podía producirse desde una 'marea demócrata' hasta el mantenimiento del control republicano de la Cámara

Las elecciones al Congreso de EEUU, un plebiscito sobre Donald Trump


La cancha de baloncesto del Instituto Southport, en las afueras de la ciudad de Indianápolis, es la décima más grande de Estados Unidos. Tiene una capacidad para 7.300 personas. El viernes por la noche, Donald Trump no la llenó hasta los topes, sino que la hizo rebosar. Más de 1.500 personas no pudieron entrar, y tuvieron que conformarse con ver al presidente de Estados Unidos en una pantalla de vídeo, soportando estoicamente una llovizna glacial y a 7º centígrados en la noche del estado de Indiana. El discurso empezó, con media hora de retraso, a las 19:30. Las puertas del pabellón deportivo se abrieron a las 16:00. Pero, para conseguir entrar, había que ponerse a la cola, como pronto, a las 14:00.
Trump jugaba en casa. Su discurso fue precedido por el del ex gobernador del estado y ahora vicepresidente, Mike Pence. Pero, aun así, la popularidad en Indianápolis del jefe del Estado y del Gobierno era palpable. En teoría, estaba allí como personaje secundario, para pedir el voto al candidato republicano al Senado Mike Braun, que está empatado con el demócrata Joe Donnelly, en una de las carreras claves en las elecciones legislativas que Estados Unidos celebra hoy. Pero, para el público, la estrella era Donald Trump.
Tratar de analizar algo -unas elecciones- en función de una anécdota - un mitin - no es, verdaderamente, un análisis. Pero la pasión por Trump en Indianápolis coincide con las encuestas. Un sondeo del Instituto Marista de la Opinión Pública y NPR -la radio pública de EEUU, similar a RNE en España- detectó que el 67% de los estadounidenses van a tener en cuenta a Donald Trump a la hora de decidir a quién dan su apoyo. En 2014, en las últimas elecciones de 'medio término', que es como se conoce a las Legislativas cuando no coinciden con las presidenciales, apenas el 47% de los votantes pensaba en Barack Obama.