Para los que no me conocen, les diré que de todas mis actividades, la que más me gusta es la de escribir poemas. Uno de ellos… lleva el título de este artículo.
Y viene al caso, porque anoche fui a ver una película argentina a un Ciclo de Debate que tiene mucho prestigio en Córdoba, que lleva como nombre “El Ojo Crítico”.

Entonces pude ver “Zama”, la nueva película argentina de Lucrecia Martel, enfocada en nuestras tierras, en la época de 1790, o sea, poco antes de nuestra independencia.

La historia se desenvuelve entre los enviados representantes de la Corona, que invadió el hemisferio Sur, quienes fueron prácticamente, abandonados en estas tierras y donde puede apreciarse la convivencia entre los indígenas originarios y esa gente, que quedó en un calvario de olvidos, sin poder volver a sus tierras.
La película impactó a los cinéfilos, porque la historia relatada en libros, siempre se basó en mentiras y nadie se podía imaginar, que tanto los invasores como los invadidos. sufrían por la barbarie de la ambición de los monarcas.

Lo que para todos fue difícil de comprender, se trató más bien de no poder asimilar la perversidad humana de ciertas clases sociales y de la famosa “ Inquisición”, dirigida por la Iglesia Católica de aquellos tiempos y traída a nuestras tierras por ambiciones incomprensibles.

Para mí, la película era simple, porque el ser humano es capaz de hacer cosas, que los animales, no conciben en sus cerebros, porque son, según Darwin, mucho menos desarrollados y también carecen de sentimientos. Pero voy a discrepar mucho con él, por eso mi poema filosófico, lleva el título “Pobre Mono”.
Es que el hombre está muy lejos de evolucionar en sentimientos, en bondad, en generosidad. Aunque tiene mucha imaginación, que realmente es lo que lo diferencia de los animales, que siempre hacen su mismas casas y refugios. Lástima que usemos ese don, para crear armamentos que destruirán a la humanidad.
Hoy se maneja la mentira global para convencer a los “descartables” como ellos llaman a las mayorías no educadas para la acumulación de riquezas y que son sensibles, son los que creen esas mentiras que les predican y quienes sufren privaciones..

La inquisición ya no está, pero las iglesias evangélicas falsas del diezmo y de la hipnosis colectiva, aún es más peligrosa que cualquier otra, ya que mandan a votar por quien más paga. Y todo eso, unido a las redes sociales y lo que es capaz de atrapar la atención del hombre en forma viciosa y estéril, para impedirle pensar.

Así suelen morir niños cuando cruzan la calle, en los natatorios o ahogados con un elemento que tragan. porque sus padres se obnubilan con el celular y no los ven.

Si reparamos lo que ocurre en Bolivia, Colombia, Chile, Brasil y en general en el mundo, no podemos decir que la guerra, la tortura y la muerte de los menos pudientes, ya sea por hambre, frío o desatención. por la indiferencia del otro, no está siendo mayor en esta globalización perversa de la indiferencia.
En la película de anoche, uno de los personajes principales, que era un enviado por el rey, que se llamaba Vicuña Porto, a quien le llaman traidor, dijo que él ´es, simplemente, un hombre. Con lo que define todo el tema de la pelícúla

Absolutamente, todo puede sintetizarse con esas palabras. Y jamás podremos decir que evolucionamos a partir del mono. Sino que debemos evolucionar, educarnos, dejar de ser esclavos comandados por los poderes mundiales, para parecernos al mono, que se siente libre, aún enjaulado.

Los animales, no acumulan riquezas, ni nada. Tampoco comen comida de ayer. Hasta los carroñeros esperan a que se vaya el animal cazador y luego, acuden de inmediato a comer carroña. Los murciélagos, se alimentan por tandas en la escasez y respetan las leyes que se imponen. Un perro no come una naranja, por más hambre que tenga. El animal corre al lado de su enemigo cuando la selva se incendia. Es decir se unen para salvarse todos. Las sardinas giran el cardumen sin chocarse, comunicadas por telepatía. Los elefantes emiten 200 sonidos y el hombre escucha sólo dos y no sabe sobrevivir en catástrofes con pérdida total de sus bienes.

Y podríamos seguir. Somos animales con poco oído y vista. Por eso digo: ¿El más evolucionado de la especie?
Hoy mismo, vi regresar a una delegación de periodistas argentinos de Bolivia, que había ido para ver el estado de los originarios frente al Golpe de estado y que son el 60% de la población honesta, que trabajan en zonas difíciles de agricultura. No se sabe cuántos han muerto por la represión policial y militar, ni cuántos heridos y desaparecidos hay. Las cifras que se dan son mentirosas y se ocultan. Los derechos humanos, son el privilegio de los ricos.

El presidente Macri, ambicioso y perteneciente a la misma lacra de los que hicieron el golpe de estado en Bolivia fue uno de los que colaboró con este golpe junto a Piñera, pero tampoco eso fue tenido en cuenta por los golpistas programados por la CÏA y los EEUU, con el propósito de robarles el Litio y sus riquezas. Nada dicen, nuestros gobernantes actuales, de lo que sufrieron, el dirigente social argentino Grabois, que llegó acompañado hasta allí, por una gran delegación, que fue amenazada, insultada, atacada a empellones, por policías y militares, que los provocaron desde que descendieron en el aeropuerto.

También fue amenazado AMLOC en Mexico, ´pr darle asilo a Evo Morales, mientras todas las organizaciones como la ONU, OEA y los Grupos Patéticos que se crearon, en defensa de los Derechos Humanos, no hacen ni dicen nada. Por eso, repito: ¡Pobre Mono! ¡Darwin se equivocó!
Eso fue lo difícil de entender en la película de anoche. Es como si pensáramos que eso les pudiera ocurrir a otros y en otro tiempo, sin que podamos verlo reflejado hoy, en nuestro espejo.
En realidad no aceptamos la bajeza humana. Y si no la vemos no nos afecta y por eso, no se entiende la película, ni aceptamos cómo somos.

Aunque, lamentablemente, vamos a tener que hacerlo para poder sobrevivir a la barbarie.
Vamos a tener que unirnos todos, sin sectarismo y expulsar a la raza maldita de ambiciosos sin medida, que son los del Poder Mundial.
Por suerte, en este momento el hombre parece entenderlo. Ojalá pueda lograrlo.
¡Así festejaremos,´por fin, junto al mono.!

normaef10@hotmail.com